Las ONG se van de Somalía

Las ONG se van de Somalía
Médicos sin Frontera dijo que no puede seguir "tolerando" los ataques contra sus integrantes.
Los abusos y manipulaciones de las acciones humanitarias" y el comportamiento de autoridades y milicias, que "cada vez más apoyan, toleran o absuelven" los ataques contra sus operadores, fueron las razones que esgrimió la organización humanitaria Médicos sin Frontera para anunciar "el cierre de todos sus programas en Somalia" después de 22 años de presencia continua.

La entidad era una de las últimas ONG occidentales presentes en el país africano, y a lo largo de dos décadas resistió guerras, carestías y peligros de todo tipo. El anuncio se hizo público a través de un comunicado difundido por la sección internacional de la ONG, en la que no faltan duras críticas a todos los actores del conflicto somalí.

"Desde 1991 –año en el que comenzó el conflicto de Somalia– 16 miembros de MSF han sido asesinados, y decenas de ellos han sufrido graves ataques. Hemos llegado a nuestro límite", anunció ayer en una rueda de prensa en Nairobi el presidente internacional de MSF, Unni Karunakara.

En ese contexto, dijo MSF, se ve "obligada a cerrar todos los proyectos" en el país, a raíz de las incontables agresiones de las que cada vez con más frecuencia son víctimas sus operadores.

Pero también, y sobre todo, por el clima de impunidad que rodea a esos actos, tolerados –denunció– por las autoridades locales y por grupos armados activos en el área.

"La acción humanitaria exige un mínimo de reconocimiento del valor médico humanitario y por lo tanto la aceptación de todas las partes en conflicto y de la comunidad del desarrollo de la actividad sanitaria, además de los principios operativos de independencia e imparcialidad", dijo la nota. Esa aceptación, agregó el comunicado, "siempre frágil en las zonas de conflicto, aquí no existe más en Somalia".

Entre los sucesos más recientes está el secuestro de las cooperantes españolas Montserrat Serra y Blanca Thiebaut, capturadas en octubre de 2011 en Kenia, retenidas en Somalia y liberadas el pasado julio tras casi dos años de cautiverio. No obstante, según precisó Karunakara, la retirada de MSF no responde a riesgos o sucesos puntuales, sino a una situación de violencia continuada y consentida por las partes del conflicto. La perseverancia de la ONG le costó un alto precio. Entre1991 y 2011 fueron asesinados 16 operadores.

Solo en 2012, los más de 1500 agentes sanitarios de la ONG en Mogadiscio, Chisimaio, Balad, Galkayo y otras áreas del país efectuaron 624 mil visitas médicas, salvaron a 41 enfermos, curaron a 31 mil niños desnutridos y suministraron 59 mil vacunas. «

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