"SOLAMENTE CON LA UNIÓN DE TODOS LOS PROFESIONALES LOGRAREMOS QUE NO SIGAN SANCIONADO CONTADORES"

"SOLAMENTE CON LA UNIÓN DE TODOS LOS PROFESIONALES LOGRAREMOS QUE NO SIGAN SANCIONADO CONTADORES"
Así lo expreso la doctora Marta Nercellas antes de la conferencia realizada el viernes en el Consejo de Ciencias Económicas, en la que analizó el rol de los profesionales contables y del Estado respecto a diferentes leyes punitivas.
Las responsabilidades ante las leyes que regulan la evasión fiscal y el lavado de dinero, el régimen punitivo, las acciones concretas que alcanzan sus obligaciones, los avances del Estado sobre el ámbito laboral específico y los límites posibles frente a esto, fueron los temas sobre los que reflexionaron en la tarde del viernes los profesionales matriculados del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia de Buenos Aires -Delegación Azul-.

Organizada por dicha entidad, se realizó en la sede de la institución la conferencia denominada Responsabilidad del profesional contable frente a la Ley Penal Tributaria y la Ley de Lavado de Activos, la cual estuvo a cargo de la doctora Marta Nercellas, abogada especialista en Derecho Penal y Derecho Penal Tributario, con una extensa y reconocida trayectoria en la temática.

La actividad se llevó a cabo en el marco de las capacitaciones que la Delegación Azul del Consejo lleva adelante bajo la consigna de la formación permanente, pero que no incluyen exclusivamente seminarios vinculados estrictamente a temáticas técnicas, sino también con un concepto amplio de la capacitación, contextualizado en el desarrollo integral de los profesionales.

Es así que la charla planteó como objetivo principal el analizar las responsabilidades de los contadores frente a diferentes leyes punitivas, entre ellas la Penal Tributaria y las reglamentaciones legales referidas a lavado de dinero y balance falso.

Antes del inicio de la conferencia, la doctora Nercellas expresó que "la idea es explicarles a los profesionales cuáles son sus responsabilidades, cuándo le pueden decir que no al Estado; porque tenemos un Estado que se la pasa transfiriendo responsabilidades a los profesionales y a los ciudadanos. Cada vez nosotros tenemos que hacer más cosas y lo que el Estado hace en forma absolutamente ineficiente, pretende que los particulares lo hagamos en forma eficiente, a nuestro costo, bajo nuestra responsabilidad y encima, amenazándonos con penas".

"Entonces cómo hacemos para que este Estado no siga avanzando sobre nuestra privacidad, sobre nuestra profesión; es decir, explicar hasta dónde debemos cumplir nuestro rol profesional y hasta dónde le tenemos que decir que no, que allí no puede avanzar", agregó.

Mayor responsabilidad legal y vínculo con el cliente

Las leyes Penal Tributaria y de Lavado de Activos suponen una mayor responsabilidad legal para los profesionales.

En este sentido, Nercellas detalló que "esto ocurre desde la ley que consideró que el profesional puede ser partícipe en el delito de evasión -es decir lo responsabiliza por una acción que muchas veces hace el contribuyente, aún a espaldas del profesional que lo asesoró- a la ley de blanqueo, en donde lo convierte en un sujeto obligado, es decir que el particular le paga para que lo ayude a hacer determinadas actividades y el Estado le exige que denuncie a ese particular, si sospecha que esa actividad puede ser mal usada".

Al respecto, la abogada aclaró que "esto es un disparate porque los clientes vienen a nosotros en busca de confidencialidad, en busca de privacidad, en busca de apoyo; nosotros no debemos colaborar con los delitos pero en forma alguna tenemos que denunciar a nuestros clientes".

"El vínculo cliente contador se basa en la confianza, si nosotros quebramos la regla de la confianza, entonces la gente no puede venir a pedirnos ayuda o por lo menos, cuando nos viene a pedir ayuda, no puede contarnos toda su verdad para que lo asesoremos. Entonces si nosotros quebramos esto, en realidad estamos hiriendo de muerte a la profesión", resaltó.

El rol del profesional y el del Estado

Frente a estas situaciones, Nercellas señaló que "después el profesional decidirá si le parece que esta actividad puede concluir en un quehacer ilícito y dirá: no quiero continuar con esta tarea. Pero lo que de ninguna manera puede pedírsele es que denuncie o que le cuente a la AFIP cuál es la verdadera situación patrimonial de la empresa. Nosotros no estamos para cumplir los roles ni de prevención ni de persecución; esos roles los tienen otras agencias que son agencias estatales".

"El Estado asumió para sí, tiene el monopolio de la aplicación de las penas; entonces no puede ser que la actividad de prevención y la actividad persecutoria las hagamos los profesionales y ellos se dediquen a aplicar penas. Esto es incorrecto, nosotros no estudiamos para perseguir, para inspeccionar y para averiguar; estudiamos para asesorar", indicó.

En este marco, la letrada distinguió entre un mal profesional y un delincuente y manifestó que "si se hace mal la tarea de profesional, estarán las leyes o la reglamentación de la matrícula que te sancionará por no cumplir con tus obligaciones como contador, esto es un tema y otra cosa son las sanciones penales; es decir que vos seas un mal contador no significa que seas un delincuente".

Endurecimiento del régimen punitivo

Más adelante, la abogada se refirió a cómo las leyes en cuestión implican el endurecimiento del régimen punitivo para los profesionales y la aplicación, en consecuencia, de penas severas que incluyen prisión, multas e inhabilitación para el ejercicio de la profesión.

En este punto, precisó que "estas leyes convierten al contador en partícipe de un quehacer que a lo mejor él ni siquiera sospechó que se estaba cometiendo; la sola calidad de contador lo coloca como sospechoso, sobre todo cuando además tenés una mirada en donde se considera que cualquier delito de evasión tiene atrás un contador; ya hay en el imaginario popular una sospecha de que cuando hay una gran evasión o cuando hay alguna actividad organizada desde el punto de vista económico, hay detrás profesionales, contadores, a veces abogados. Es decir que siempre somos los profesionales los ideólogos de los delitos".

En tanto, Nercellas advirtió que "parecería que el contador está obligado a demostrar su inocencia, en lugar de tener la regla general en donde nos deben acreditar que somos culpables de los delitos que nos imputan. En el caso de los profesionales parecería que la regla se invierte, el profesional tiene que demostrar que es inocente y esto no lo podemos permitir".

Acciones contra el avance del Estado

"Solamente con la unión de todos los profesionales y una fuerte barrera realizada desde los Consejos y desde los Colegios para impedir que el Estado avance reprochándonos conductas que no estuvieron en nuestro querer ni en nuestro saber, vamos a lograr que no sigan sancionado contadores", subrayó.

Sin embargo, la doctora Nercellas destacó que "a mí me sorprende que cuando sale una norma que obliga a los profesionales a hacer cosas a las que no debería obligarlos o cuando los carga de responsabilidades que realmente son ajenas, en lo que se pone de acuerdo es en tratar de ver cómo se hace para cumplir esa norma. Es decir, tratando de que se le ocasione el menor daño posible al contador pero para cumplirla en lugar de cuestionarla, en lugar de que si la norma es incorrecta, si la norma no respeta los principios constitucionales, si la norma se mete en nuestra actividad profesional en forma indebida, preguntarnos cómo hacemos para invalidarla, para impedir que sea aplicada".

En este contexto, expresó que dicha conducta es en realidad común al ciudadano argentino y recalcó que "existe una pasividad ante el avance de los poderes públicos; los poderes avanzan y nosotros retrocedemos todo el tiempo. La verdad que a mí me sorprende, será que todavía a pesar de los años que tengo me siento adolescente y estoy en la etapa de la protesta, de preguntar el por qué de cada cosa que ocurre. A mí no me pueden imponer una obligación sin decirme por qué, de dónde surge, de qué ley, de qué disposición, cuándo yo renuncié a esa libertad para que me la tome el Estado".

Finalmente, la abogada reveló que "mi expectativa es que aunque sea uno de todos los profesionales que asistan a la conferencia, sepa que puede decir que no; que alguno le ponga límite al avance ilimitado de los poderes públicos; con uno me conformo".

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