Soja: la Afip local inicia la segunda etapa de la ofensiva

Después de requerirles información a casi 4.600 productores, el organismo recaudador volverá esta semana a los campos para comprobar si los datos sobre el stock de la oleaginosa se corresponden con la realidad. El jueves pasado, más de 200 inspectores participaron del primer tramo de las fiscalizaciones

La Afip volverá esta semana a los campos de la zona. Después del megaoperativo del jueves pasado, en el que más de 200 inspectores intimaron a 4.580 productores de la región, la delegación riocuartense del organismo saldrá a constatar si la información que aportaron los contribuyentes sobre el stock de soja se corresponde con la realidad.

Así, a pesar de que las entidades rurales cuestionan la ofensiva por considerar que la Nación en realidad está buscando presionar a los productores para que salgan inmediatamente a vender la oleaginosa, la Afip continuará con las fiscalizaciones que inició la semana pasada. La región que comprende la delegación local es especialmente importante en este tipo de operativos porque concentra el 20 por ciento de la producción nacional de la soja.

Si bien ésta es una semana corta por los feriados de carnaval, en la Afip están preparando la segunda etapa de los operativos. La semana pasada, lo que hicieron los inspectores fue una “visita” a todos los campos de la región para pedir que los productores informaran sobre la existencia de soja al 31 de enero. Si bien el organismo tiene una información estimada a esa fecha, fuentes de la Afip señalan que la intención es tener datos precisos sobre el stock real. Los productores tenían 48 horas para informar cuánta soja tienen y dónde está guardada.

Según indicaron fuentes confiables, esa información se cargó al sistema para cotejarlo con los datos preexistentes. Es que en la delegación creen que la situación puede haber cambiado en los últimos tres meses.

Cada productor tuvo que decir cuánta soja está en su poder. Ahora, en el segundo

operativo que se hará esta semana y que podría incluir sólo un muestreo y no el universo general de los campos, los inspectores realizarán una verificación in situ de esa existencia declarada por los contribuyentes. En el caso de que no coincidan el lugar y el volumen de la oleaginosa informada, entonces se continuará con una fiscalización electrónica. De esa forma, la Afip espera seguir de cerca la evolución del mercado de la soja.

¿Presión para vender?

Desde la delegación riocuartense negaron enfáticamente que el objetivo del operativo sea obligar a los contribuyentes a liquidar la oleaginosa, como señalan desde las entidades ruralistas.

Los dirigentes del campo y de la oposición realizaron lecturas que fueron en el mismo sentido: señalaron que la intención del gobierno es presionar a los productores para que vendan la soja y, por lo tanto, le generen ingresos al Estado por la vía de las retenciones. Sería una forma que contribuiría a equilibrar las deficitarias cuentas estatales y que, además, le permitiría al Gobierno hacerse de dólares para contener el mercado cambiario, que en las últimas semanas ha vuelto a estar alterado y le ha hecho perder reservas a la Nación.

Desde la Sociedad Rural de Río Cuarto indicaron la semana pasada que no se oponen a los operativos contra la evasión pero que interpretan que las fiscalizaciones recientes son, en realidad, un intento de presionar a los productores para que se desprendan de la soja en el momento en que lo necesita el Gobierno. “El único fin es amedrentar al productor agropecuario para que venda la soja y hacerse de dólares”, declaró Javier Rotondo, vicepresidente de la Rural de Río Cuarto cuando se conocieron los operativos.

En la misma línea, Luis Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina, había desafiado a la Casa Rosada: “Vamos a vender la soja cuando nos convenga”. No tuvo dudas de que los operativos masivos eran una forma de ejercer presión a los propietarios para que se desprendan de la oleaginosa.

La Provincia cuestionó los operativos

El ministro de Agricultura de la Provincia, Néstor Scalerandi, cuestionó los operativos que está haciendo la Afip entre los productores sojeros de Córdoba.

“Estos movimientos para mí tienen una doble lectura: o en esa entidad son muy desorganizados, porque para saber qué le queda en existencia de cereal al productor sólo tienen que hacer suma y resta; o lo que se está haciendo es intimidarlo para que éste venda. Las dos cosas me parecen graves”, expresó el titular de Agricultura.

De esa forma, una vez más la Provincia, que mantiene una fuerte pelea con el gobierno nacional, aprovechó los últimos operativos para diferenciarse nuevamente de la Casa Rosada y para reafirmar su alianza con el sector agropecuario.

Scalerandi también declaró que el gobernador José Manuel de la Sota quiere promover la conservación de suelos en todo el territorio provincial, por lo que se implementará desde la cartera que preside una política “tendiente a que en cada Comunidad Regional de Córdoba se conforme un Consorcio de Conservación de Suelos”

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