Los socios quieren conservar la empresa

A un mes del fracaso de las negociaciones con el grupo inversor conformado por Chemo, Werthein, Vicentin y Louis Dreyfus, todavía siguen las idas y vueltas entre los socios para definir el futuro de la láctea.
Milkaut funcionan como cooperativa y el 13 de mayo pasado en una asamblea se impusieron los socios que mantenían la postura de vender la empresa considerando la deuda de 55 millones de dólares que esta afronta. Los posibles compradores no tardaron en aparecer: por un lado la empresa canadiense Agropur y por el otro el grupo de los cuatro mencionado en el párrafo anterior.

Tras dos meses de idas y vueltas, los canadienses se bajaron del negocio y el grupo inversor comenzó las tratativas con los bancos acreedores Ciudad, Nación, IFG (brazo financiero del Banco Mundial) y Rabobank (de origen holandés). La idea original era reconfigurar el esquema de pagos y continuar con la compañía pero a último momento existía una diferencia de seis millones de pesos y según se pudo constatar, Hugo Sigman, titular de Chemo decidió no pagar.

Esto enervó al grupo de socios que promovían la venta y acusaron a Sigman de tacaño ya que, según ellos, pierde una oportunidad de ingresar a un negocio cuya rentabilidad supera ampliamente esa cifra.

Según se pudo averiguar con diversas fuentes del sector lechero, la pulseada entre los socios que quieren vender el 54 por ciento que la Asociación Unión Tamberos (AUT) tiene en su poder, y aquellos que optan por conservar la empresa es cada vez más feroz.

Si bien esta "pulseada" siempre existió desde un primer momento, luego del cierre de las negociaciones con los empresarios antes mencionados fueron muchos los tamberos que se volcaron a la idea de afrontar como sea la deuda de unos 55 millones de dólares y seguir adelante en el negocio.

"Estoy convencido que si hoy volvemos a hacer una votación, la mayoría optaremos por no vender", confesó un tambero que integra el directorio de Milkaut. En mayo pasado unos 170 socios votaron a favor de la venta, 50 en contra y 30 se abstuvieron. "La realidad hoy es muy distinta a ese momento", explicó la fuente.

Así las cosas, mientras el Consejo Directivo de Milkaut sigue buscando alternativas de compra, un grupo de tamberos están viendo la posibilidad de refinanciar a largo plazo la deuda, convencidos de que el actual escenario de precios de la leche permitirá poner de pie a la empresa.

En este contexto, las opciones que se manejan para intentar obtener algo de dinero fresco que permita iniciar una negociación con las entidades bancarias para pagar la deuda, es vender alguna de las plantas industriales que posee Milkaut en las provincias de Catamarca, La Rioja o San Luis. Desde el grupo de socios que ganara la votación en replican que la transacción de dichos activos generaría un ingreso de solamente 500.000 dólares.

Otro de los puntos que está conspirando contra la idea de vender la empresa es que en los últimos tres/cuatro meses, Milkaut registró altos márgenes de ganancias, inesperados para todos los propietarios de la empresa que venían de atravesar varios tragos amargos.

Un reconocido analista lácteo señaló a este medio que, si bien la deuda de 55 millones de dólares no será fácil de pagar, con los precios actuales no es imposible cumplirla, tal como sí lo era un tiempo atrás cuando la lechería atravesaba momentos de alta intervención por parte del Gobierno nacional.

"El Gobierno le soltó la rienda al sector y esto es algo que muchos quieren aprovechar", indicó el especialista. "Probablemente desasiéndose de algunas de sus plantas, podrán afrontar con mucho más soltura cualquier clase de negociación y acomodar los números para salir adelante", dijo.

Por otra parte también se manejan las posibilidades de generar el ingreso a la sociedad de inversores minoritarios que inyecten capital o incluso volver a contraer deuda con tasas más flexibles y a largo plazo para pagar la ya existente, aunque fuentes de la empresa han confirmado que esta última alternativa es la menos probable.

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