En 1973, en plena guerra de Vietnam, Ho Van Thanh salvó a su hijo de un bombardeo y juntos se refugiaron en la jungla por décadas
En una historia que acaparó la atención de los medios locales, el hombre de 41 años y su padre, Ho Van Thanh, de 82, fueron hallados 40 kilómetros selva adentro, después de que unos aldeanos que buscaban leña dieran con la cabaña que ambos habían construido a cinco metros de altura.
Aunque aún no pudo comprobarse, los vecinos no dudan de que los hombres encontrados son Ho Van Thanh y su hijo Lang, desaparecidos en 1973.
Thanh se refugió en la selva durante la guerra de Vietnam, después de que una bomba destruyera su casa y matara a su esposa y dos de sus hijos. Entre el pánico y el horror, alcanzó a llevarse consigo al pequeño Lang, que tenía apenas un año.
Anteayer, un equipo de rescate los encontró mientras usaban armas y utensilios que habían fabricado con lo que encontraron en la selva.
Thanh, demasiado débil para caminar por sí solo, tuvo que ser transportado en una improvisada camilla de bambú y tela. Su hijo salió de la selva caminando, a su lado.
"Nadie en el pueblo pensaba que fuera posible que Thanh y Lang pudieran sobrevivir durante 40 años de aislamiento en circunstancias tan duras", contó Ho Van Xanh, uno de los aldeanos.
Según las primeras reconstrucciones sobre sus vidas, para sobrevivir sin contacto con el mundo exterior, durante cuatro décadas, padre e hijo se alimentaron principalmente de plantas, frutos salvajes, maíz, mandioca y de la caza. Además, cultivaron caña de azúcar y tabaco, que fumaban en su refugio de madera y bambú.
En el precario refugio en la altura los socorristas encontraron unos pocos instrumentos, como cuchillos y algunas prendas confeccionadas con cortezas. También hallaron un hacha, confeccionada probablemente con fragmentos de bombas, unas cadenas de aluminio para el cuello y un peine que parecía hecho con un maxilar con restos de dientes.
PARADERO
En un rincón del refugio, Thanh aún guardaba los pantalones militares que vistió durante la guerra de Vietnam, en la que combatió para el ejército del Norte.
Si bien los hombres permanecieron en lo profundo de la selva durante 40 años, su paradero no era del todo desconocido. En 1983, el hijo menor de Thanh, Ho Van Tri, que sobrevivió al bombardeo de su casa, pudo dar con su padre y su hermano. Pero, pese a su insistencia, no logró convencerlos de que volvieran a la vida en sociedad.
Cuando aparecían extraños, los dos ermitaños se escondían. Esta vez, tras encontrarlos, las autoridades los vigilan de cerca, y hasta los mantienen atados a la cama del hospital, para evitar que corran de regreso a la selva, según explicó Hoang Anh Ngoc, presidente del distrito de Quang Nagai.
Con la ayuda de un tío, en las últimas décadas Tri volvió en varias ocasiones a la selva, incluso acompañado por personas con mayor autoridad, para intentar disuadirlos, y llevarles ropa y cosas difíciles de encontrar, como aceite y sal.
Su padre y su hermano siempre se negaron a regresar, y la ropa y utensilios que les llevaban fueron encontrados en una bolsa, como si nunca los hubiesen usado.
"Mi padre está muy débil, los médicos se están encargando de cuidarlo. Pero la salud de mi hermano es buena, aunque se lo ve muy delgado", dijo tras el rescate Ho Van Tri.
Según los socorristas, Thanh aún puede comunicarse en la lengua de la minoría étnica Kor, pero su hijo conoce sólo unas pocas palabras. "No entiende casi nada de lo que le decimos y no quiere comer, ni siquiera beber agua", reveló Ho Ven Bien, sobrino de Lang, que apenas pasó un día con sus familiares y ahora enfrenta un largo camino para su reinserción en la sociedad.
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