El mandato que obliga a liberar el camino de sirga, ya se cumplió en Avellaneda y en Lomas de Zamora con las últimas viviendas entregadas; mientras que con las 500 que se construirán en Lanús ese sector estaría liberado dentro de un año y para marzo próximo se espera terminar en La Matanza.
“El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires va a tener que dejar de lavarse las manos. Nosotros confiamos y creemos que va a ser así. No nos pone contentos tener que salir a los medios a decir que la Ciudad no colabora, preferiríamos decir que todos trabajamos juntos por la gente”, dijo el funcionario entrevistado por Télam.
Mussi explicó que el Estado Nacional, la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y los 14 municipios de la cuenca Matanza-Riachuelo están cumpliendo una condena de la Suprema Corte.
“Ese mandato dice, entre otras cosas, que tenemos que liberar el camino de sirga, cosa que ya logramos completamente en Avellaneda y en Lomas de Zamora con las últimas viviendas que entregamos; mientras que con las 500 que se construirán en Lanús ese sector estaría liberado dentro de un año y para marzo próximo esperamos terminar en La Matanza”.
El secretario admitió que “todavía queda pendiente la Capital Federal, que tiene la obligación de liberar los asentamientos El Pueblito, Luján y Magaldi y después trabajar sobre el más grande que es la villa 21-24″.
“La justicia está obligando al gobierno de la Ciudad a trasladar a los vecinos de los asentamientos que están en la margen porteña del Riachuelo. El juez intimó personalmente al jefe de gabinete (Horacio Rodríguez Larreta) y al jefe de gobierno (Mauricio Macri) y les ordenó que procedan”, subrayó.
“Ese lado del Riachuelo lo mantienen limpio cooperativas que son nuestras, se va a construir también ahí una unidad sanitaria ambiental con recursos nuestros, y no nos olvidemos que ellos mandan su materia fecal a Berazategui”, criticó Mussi.
El funcionario detalló que “el plan incluye 17.700 viviendas, de las cuales 2.500 reemplazan a las que estaban a la vera del Riachuelo”.
Respecto de las primeras 24 viviendas del plan en Lomas de Zamora, entregadas la semana pasada, Mussi opinó que “no es fácil abandonar un techo aunque sea precario, pero los vecinos lo hacen con la tranquilidad de saber que no se los arroja a una villa, sino que reciben la llave de una vivienda digna”.
Precisamente, Raquel del Valle, una de las flamantes propietarias de casitas en Lomas, dijo que llegó a la zona hace tres años con su pareja y los tres chicos porque no les quedaba otro lugar donde ir.
“Entre los vecinos se decía que de ahí nos iban a echar pero no teníamos alternativa”, explicó la mujer.
La vecina recordó que “hace un año vino la gente de la municipalidad a decirnos que nos iban a trasladar y nos iban a dar casas, entonces los vecinos nos organizamos y un grupito iba todas las semanas al municipio a buscar novedades”.
“Estamos muy felices, porque lo que teníamos era una pieza de cartón y chapas para los cinco y ahora tenemos dormitorios, baño, luz, agua y gas. Estas casas son hermosas”, remarcó.
Otra de las vecinas, Mabel, reflexionó: “Yo estoy en el barrio desde que me junté, y acá cuando venían los políticos antes era para traer chapas antes de una elección. Ahora tenemos techos, paredes y pisos de cemento propios”.
El secretario de Gestión Ambiental e Higiene Urbana de Lomas de Zamora, Pablo De Rosa, explicó que “había familias instaladas en ese sector de la ribera desde hace 20 años; el municpio cedió las tierras para construir un complejo de 24 viviendas dignas de dos o tres dormitorios de acuerdo a cada realidad familiar”.
“Nosotros censamos a las familias y en función de esas necesidades diseñamos la obra, que incluye todos los servicios y se ejecutó según las especificaciones del Plan Federal de Vivienda”, detalló De Rosa.
El funcionario rescató que “las casas se comenzaron en enero y se entregaron en agosto, y esas familias pasaron de la informalidad de la usurpación a una casa legalmente propia”.
De Rosa concluyó “la voluntad política del muncipio permitió no sólo liberar el camino de sirga, sino también dar vivienda digna a las familias que fueron desplazadas de un lugar inhabitable”.
Mussi finalizó “cuando la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) me convocó, me dijo que esto había que despolitizarlo; me aclaró `yo no quiero saber nada de que con esto se juegue a la política, acá hay que resolver un problema`”.




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