Slots: de $ 43 millones apostados en 2010, la ciudad recibió $ 1,7 millón

La Municipalidad percibe como contribución el 4 por ciento del monto declarado por la empresa Cet. En el primer bimestre del año, las jugadas superan los 8 millones de pesos. Representa una suba del 28%
Los riocuartenses dejaron unos 43 millones de pesos durante el año pasado en las máquinas tragamonedas y volvieron a la ciudad solamente 1,7 millón de pesos para destinar a programas sociales. Representa sólo el 4 por ciento del total de las apuestas declaradas por la Compañía de Entretenimiento y Turismo (Cet).

El mismo porcentaje tributa la empresa en nuestra ciudad y en el resto de las ciudades de la provincia donde están instaladas las slots, a partir de una ley provincial que fue aprobada en 2003, durante el gobierno de José Manuel de la Sota.

Durante el año pasado, las apuestas crecieron un 15 por ciento con relación al 2009, cuando se había informado una facturación de algo más de 38 millones de pesos.

Desde su desembarco frente a plaza Roca y luego en el actual emplazamiento, los riocuartenses realizaron apuestas por casi 220 millones de pesos y la Municipalidad recibió una cifra cercana a los 9 millones de pesos, se informó desde la Subsecretaría de Hacienda.

El porcentaje de la tasa que percibe el Municipio es similar a lo que tributan las grandes superficies comerciales en la ciudad.

En las 214 máquinas habilitadas en la sala de Cet se apostaron más de 8 millones de pesos durante los dos primeros meses del año, lo que representa una suba del 28 por ciento con respecto a igual período del año pasado, con una facturación de 6 millones de pesos.

Desde las 11 cuando se abren las puertas del local es incesante el movimiento de personas, en su mayoría mujeres, que buscan en una máquina electrónica mejorar sus ingresos.

Ca­de­tes, em­plea­das do­més­ti­cas, amas de ca­sa, al­ba­ñi­les, em­plea­dos de co­mer­cio, re­mi­se­ros, ta­xis­tas, ju­bi­la­dos y de­sem­plea­dos con­for­man el ma­yor gru­po de per­so­nas que con­cu­rren a ju­gar­se sus po­cos pe­si­tos en las tragamonedas.

Los fi­nes de se­ma­na o los fe­ria­dos si­guen sien­do los días de ma­yor afluen­cia de apos­ta­do­res de la ciu­dad y la re­gión, aun­que el des­fi­le de per­so­nas se re­gis­tra to­dos los días con la ilu­sión de ga­nar al­gu­nas mo­ne­di­tas y lle­gar a fin de mes un po­co más hol­ga­dos.

Las mu­je­res son las que ma­yor atrac­ción sien­ten por las slots. La ma­yo­ría es gen­te de en­tre 40 y 65 años. A juz­gar por su com­por­ta­mien­to fren­te a las má­qui­nas elec­tró­ni­cas y por la asi­dui­dad con la que van al lu­gar, mu­chos ya son apos­ta­do­res com­pul­si­vos, un mal que se ha ve­ni­do mul­ti­pli­can­do des­de que se ins­ta­la­ron en la ciu­dad es­tas tra­ga­mo­ne­das, en di­ciem­bre de 2003.

En la Justicia

La actual gestión en la ciudad mantiene un fuerte enfrentamiento con la firma encargada de la explotación del juego en el lujoso local ubicado frente al río. Ni bien llegó Juan Jure al Municipio logró imponer en el Concejo Deliberante un proyecto para limitar el horario de funcionamiento de la sala de Cet.

La empresa logró declarar inconstitucional lo aprobado por los concejales, aunque el Municipio hizo una presentación en el Tribunal Superior de Justicia para que se respete lo sancionado por el Concejo.

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