El intendente, Enrique Slezack, dialogó con la prensa sobre la visita que recibió este martes de unos 100 vecinos de diferentes sectores de la sociedad local, quienes exigieron información en cuanto a la situación actual de las obras hidráulicas en reclamo por las reiteradas inundaciones.
“La Plata transforma a Berisso en un reservorio. Estamos reclamando al Comité de Cuenca las obras que estaban preanunciadas y se llamaron a licitación aunque no se firmaron los contratos”, expuso.
Y continuó: “exigimos la terminación del Watzenborn, las dos bombas que nos están faltando, los entubamientos para que se escurra el agua de 66, un alteo desde la Mitre hasta el fondo”.
Luego, explicó que “el agua desde La Plata llega por dos lugares al casco urbano de Berisso. Por un lado, el canal que está al lado del hospital Naval que limpiamos junto con (el intendente de Ensenada) Mario Secco, de un lado el canal de Conclusión y del otro el dique, así que ya no se vio afectada la zona de Villa Argüello y barrio Universitario”.
“Por otro lado, el agua entra a Berisso por la 66 del lado de la ciudad, a la mitad se desborda, se va al campo, entra a la ciudad por pendiente, empieza a bajar y colapsa todo: calles de tierra, zanjones y calles de pavimento”, agregó el alcalde.
“La Plata limpió, pero estamos a 12 metros de diferencia, hay que entubar, levantar o poner cobertura de cemento a la 66 con altura para que las bombas puedan meter nuestro agua ahí adentro para que pase directamente al rio sin entrar a nuestros campos”, siguió detallando.
Asimismo, recordó que “con anterioridad hablamos con el gobernador, le llevamos con energía nuestro reclamo por el 2 de abril y el 3 de mayo, se habla de más de mil millones de pesos en obras con un endeudamiento ya aprobado en la Legislatura. Ahora estamos exigiendo que los tiempos de licitación y los plazos burocráticos se aceleren”.
Por otra parte, señaló que “en la cuenca del Maldonado, del otro lado de Berisso en la zona de El Carmen, tenemos desde la 66 hasta La Balandra caños de más de 40 metros por donde pasa el agua del gran reservorio, pero necesitamos llevarlos a 100 metros para que el agua rápidamente vaya al rio y no vuelva hacia atrás”.
“Si saliera más rápido por los canales y puentes que debe hacer Vialidad e Hidráulica de la Provincia de la calle Montevideo, el agua se iría mucho más rápidamente al monte”, consideró Slezack.
Además, afirmó que “en la zona del lado de Berisso se necesitan obras que ya estaban licitadas, el terraplén es constante y se está trabajando en el último de los reservorios, el más importante para nosotros porque va a resolver el 70 % del agua de la ciudad, que está ubicado al fondo de la calle 66”.
“Las demás bombas están funcionando, pero cae mucha lluvia. Nunca pasó esto y nosotros absorbemos el agua nuestra y de La Plata”, reiteró el Ejecutivo municipal.
Cuando se le preguntó por qué ciertos vecinos indican que hay calles que comenzaron a inundarse recientemente a diferencia de años anteriores, respondió: “En parte es por el agua de La Plata porque desborda en la 66 entre la Mitre y la 122, desborda y ataca por atrás a toda la ciudad”.
Y amplió: “pero también tenemos que ver que hay asentamientos donde se han armado barrios complejos, donde antes había reservorios. Yo vivo en el barrio Obrero, donde cada vez hay más agua. Hemos previsto que hay que sacar para la Génova del casco céntrico de la ciudad, tres o cuatro conductos grandes de dos metros de ancho”.
“Lo que está pasando con el cambio climático es que todos los caños de Berisso se colapsen, pero al ratito el agua se va, por tanto hay que aumentar el diámetro de los caños, pero son obras millonarias”, comentó.
E indicó que “el terraplén nos dará una solución muy fuerte porque sacaremos el agua con las bombas y después tenemos que trabajar con el agua que nos llega desde La Plata”.
“Hemos hecho muchísimo en el tema hidráulico, gastamos en máquinas, herramientas, canales, entubados, hay un desarrollo desmedido de crecimiento de barrios en donde había reservorios, lagunas”, enumeró.
A continuación, reveló: “el 14 de enero, la UNLP me alcanzó el estudio hecho por la cátedra de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería, donde nos dan todos los niveles, las cuencas, las pendientes, dónde debería ir el agua. Es un trabajo que nunca se había hecho, lo tenemos para ver encarar las nuevas obras”.
“Hace tres años atrás no llovía tanto, la gente cortaba un pajonal y metía una casa, hoy tiene un metro y medio de agua. Muchos empiezan a rellenar y el agua que iba a esos lugares, se queda en el casco urbano”, sostuvo el jefe comunal.
Seguidamente, rememoró: “en el barrio Obrero, donde vivo, antes el agua se iba al asentamiento, al campo castellano, pero hoy hay casas”.
“En el Watzenborn faltan dos bombas más y todos los conductos de hormigón como en el caso de la 27 y 162 a 147, deben ser de tres metros por uno. Está faltando la firma del contrato, pero ya se licitó la obra”, aclaró.
Hacia el final de la entrevista, Slezack se dirigió a toda la comunidad berissense: “vamos a seguir trabajando para resolver esto, así como nos propusimos solucionar el tema de la sudestada con el terraplén y lo logramos. Necesitamos ayuda de la Provincia”.
“La gente se malhumora con nosotros, algunos personajes se encargan de identificarnos en vez de venir a ayudarnos. Es cierto que hay temas complejos pero no es por desidia. Hemos hecho cosas que no se habían hecho nunca pero faltan obras de cientos de millones de pesos”, admitió.
“No alcanzan las obras en función del agua que nos transmite La Plata a nosotros, los 12 metros de diferencia desde la Catedral hasta la Montevideo se empezaron a ver el 3 de mayo cuando La Plata dejó de inundarse y nos pasó el agua a nosotros”, cerró diciendo el intendente de Berisso.


Comentá la nota