Según el funcionario encargado de ejercer el control, se habría intimado al concesionario "para que corrija" el problema. Luego elevó el caso al Intendente, "con todas las fotos", dijo. La situación es delicada y habría entrado en una etapa de definiciones. Las imágenes muestran residuos fuera del cuenco y con riesgo de contaminar la napa.
Estos dos ambientalistas decidieron sacar ayer a la mañana una serie de fotografías después de haber recibido la versión de que se estarían arrojando residuos fuera del cuenco, en las calles laterales, y que éstas no tienen la membrana de protección. Por lo tanto, los lixiviados se estarían filtrando peligrosamente hacia la napa freática y por qué no hacia el arroyo, aunque para el inspector municipal del servicio, ingeniero Rolando Ferrari, "por el momento no habría peligro de que esto ocurra". Sin embargo, admitió que "la empresa tiene muchos problemas operativos, no anda bien", y dijo que le había comunicado todo al Intendente y que había ilustrado este informe con fotografías.
El relleno sanitario ya había tenido la primer crítica cuando el concesionario reemplazó el tratamiento previsto por el pliego por otro sistema. En vez de colocar "aireación con medios mecánicos -había explicado aquella vez Ferrari-, van a poner plantas acuáticas que absorben el tóxico, engorda el tallo y le quita el contaminante. Después, si baja de 50 partes por millón (ppm, una medida para medir el grado de contaminación), ahí se podría volcar al arroyo. Es un sistema similar al que se hizo en Pehuajó". De todos modos, el sistema fue cuestionado porque no era el que se habría licitado y los otros oferentes aseguraban que era "más barato". Pero ese debate pasó, todo volvió a la rutina y el servicio continuó sin grandes contratiempos hasta que comenzó a tener problemas y quejas de vecinos. Es por ello que la Municipalidad sancionó en más de una oportunidad al concesionario con multas que se fueron haciendo más onerosas con el tiempo.
Pero lo de ahora parece haber llegado a un límite, agravado por el impacto que la situación del relleno podría tener en la sensibilidad ambiental de los olavarrienses que han dado muestra de su preocupación por la salud del medio ambiente local. ¿Se le habrá agotado la paciencia al Ejecutivo?
"Operativamente no anda bien"
El ingeniero Rolando Ferrari fue claro y contundente: "Hemos intimado a la empresa en varias oportunidades por ese motivo para que corrija lo que está pasando, pero es evidente que tiene problemas operativos, tema que lo maneja directamente el Intendente con la empresa", señaló.
Cuando le fue informado sobre las fotografías reveladoras de las anomalías que se estarían produciendo en el relleno sanitario, aunque -como se le apuntó al funcionario encargado del control- "se estaría pareciendo en algunas partes a un basural a cielo abierto", el ingeniero Ferrari admitió que "está mal, bastante mal. Y esto viene desde hace tiempo". Y precisó luego que los problemas "venían desde hace casi un mes. Nosotros le hemos venido diciendo a la empresa sobre todo esto, yo mismo se lo he dicho, pero está visto que operativamente no anda bien".
Las imágenes muestran en primer lugar basura desparramada fuera del cuenco de tratamiento y en las calles laterales, sin compactar. Las máquinas, según se habría podido averiguar, estarían paradas, pero el ingeniero Rolando Ferrari aclaró que a una se la estaba "reparando". De todas maneras aclaró que "yo desde el jueves que no voy, aunque hace más o menos un mes que le vengo diciendo a la empresa de todo esto". Añadió que "está todo hablado con la superioridad (refiriéndose al Departamento Ejecutivo) y yo mismo se lo he transmitido con fotografías de todos lados".
La basura presuntamente arrojada fuera del cuenco podría llegar a contaminar la napa y llegar al arroyo Tapalqué, sin embargo para el ingeniero Ferrari "no existe ese peligro todavía".
De acuerdo con una de las imágenes, los residuos estarían sobre una superficie que no tiene membrana aislante, la que sí lleva la celda de tratamiento. Es por ello que, por el lixiviado que se genera de la basura, que es altamente tóxico, podría permear hacia la napa freática y contaminarla.
El tema, según el ingeniero Ferrari, ya lo está manejando directamente el intendente, José Eseverri, de lo que se podría deducir que la situación con el concesionario habría entrado en una etapa delicada, y más aún porque por lo dicho por el encargado del control del servicio, él ya habría venido intimando a la empresa por anomalías que se estarían produciendo desde "hace más o menos un mes".
Tratamiento
Gamsur comenzó a trabajar en las calles de la ciudad a principios de 2006, después de una polémica y hasta un conflicto de poderes, como suele suceder en Olavarría cada vez que se licita el tratamiento de los residuos. Y, claro, el posterior juicio por parte de la empresa saliente.
En noviembre de 2005 se firmó la adjudicación a Gamsur después de una dura polémica: la empresa Transportes Malvinas sostenía que todo se parecía a una adjudicación directa disfrazada de licitación. Y que Gamsur no contaba con la infraestructura necesaria, exigida por los pliegos.
Luego de la apertura de sobres "se formó una comisión evaluadora y se determinó cuál era la empresa más conveniente", había indicado la secretaria de Infraestructura, Margarita Arregui, que resultó ser Gamsur SEM, de Río Cuarto, con un presupuesto de 24.470.000. La adjudicación era por cinco años, con opción a dos años más: hasta el 2011 o el 2013.
Acerca del tratamiento de los lixiviados, en el pliego se establece que "es responsabilidad del contratista" su tratamiento. "El contratista deberá construir la planta depuradora de lixiviados -establece el pliego- utilizando el cuenco existente, completando y adecuando la obra a los planos adjuntos en este pliego y aprobados por la Dirección de Desagües Industriales de OSBA".
En primer lugar, no se habría hecho este tipo de tratamiento, sino uno alternativo que está explicitado en la página web de la empresa. El ingeniero Rolando Ferrari, responsable del contralor de Obras Sanitarias, explicó oportunamente que la mitad del cuenco en donde van a parar los lixiviados "lo había hecho Clear y la otra mitad Gamsur". Y añadió que en vez de colocar "aireación con medios mecánicos, van a poner plantas acuáticas que absorben el tóxico, engorda el tallo y le quita el contaminante. Después, si baja de 50 partes por millón (ppm, una medida para medir el grado de contaminación), ahí se podría volcar al arroyo. Es un sistema similar al que se hizo en Pehuajó".
Pero quedan algunos interrogantes, todos relacionados con el costo del sistema, sobre si es más barato que el previsto en el pliego.


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