Sistema de salud argentino: un tema de historia, política y soberanía

Sistema de salud argentino: un tema de historia, política y soberanía

"Evita fue la principal vocera de la idea de justicia social traducida en salud", reflexiona el médico sanitarista Leonel Tesler desde los estudios de la Gráfica. Siglo XX, hoy, y un debate presente: pandemia y sistema integrado.

Por Úrsula Asta

 

¿Cuáles son algunos de los hitos que conformaron nuestro sistema sanitario? ¿Qué pasó durante el primer peronismo? ¿Qué rol tuvieron Eva Perón y Ramón Carrillo? ¿Qué pasa en la actualidad? ¿Qué implicancias tienen los tres subsectores: público, obras sociales y prepagas? ¿Qué significaría tener un sistema integrado de salud?

Leonel Tesler, médico sanitarista, integrante de la Fundación Soberanía Sanitaria y director del Departamento de Ciencias de la Salud y el Deporte de la Universidad Nacional de José C. Paz, visitó Radio Gráfica y se refirió a estos temas de nuestro pasado y de nuestro presente. En el marco de un seminario gratuito que inicia el jueves 18 de mayo, en el que recorre la formación del sistema de salud argentino, dialogó con Feas, Sucias y Malas, desde una perspectiva política, histórica y de soberanía.

 

¿Cómo está conformado nuestro sistema de salud?

“Tenemos un sistema de salud que se caracteriza por dos cosas, que son un poco contradictorias. Nos pasa que nos quejamos todo el tiempo de nuestro sistema de salud, yo me dedico, con mis compañeros y compañeras, a querer transformar el sistema de salud. Queremos que sea más justo, porque es injusto, es inequitativo y tiene un montón de problemas, pero sin embargo funciona. Esas dos cosas que son contradictorias nos parece interesante poder abordarlas“.

“Por un lado, está bueno pensar cómo se construyó esa tremenda desigualdad que tiene el sistema de salud. Es importante marcar algunos momentos históricos que no son exactamente el origen, pero sí nos permiten ver cómo se fue construyendo a lo largo de la historia un sistema que está segmentado, y que hoy, al igual que muchos otros momentos de la historia, tiene una parte que es para pobres, y que no solamente es para pobres, sino que es para no blancos y no blancas, y otra parte que es para gente que está más admitida entre la gente ´decente´”.

“´Gente decente´ es una categoría que viene de la época colonial, pero tácitamente se sigue reproduciendo ahora todavía. No decimos eso pero permanece la idea de que las personas no blancas y pobres tienen naturalmente que ir a otro lado a atenderse. Desde la colonia hasta hoy, hay cosas que fueron marcando eso, pero también hubo intentos de reducir esa desigualdad. Hay un hito muy importante que está a mitad de Siglo XX que es la constitución del sistema de salud argentino en el primer peronismo. Ese fue el nacimiento del sistema de salud argentino y es el primer experimento para reducir la desigualdad“.

 

Evita y Carrillo

“Desde 1955 para acá lo que se hizo fue casi sistemáticamente desarmar lo que habían plantado Carrillo, Perón y Evita en esos primeros años”.

“Lo primero que se hizo fue pensar un sistema de salud para todo el pueblo. Algo que no había pasado antes. Era muy marcado que la gente que podía pagar, pagaba y se atendía en sus casas. El médico era un profesional liberal que iba a la casa de su paciente. En situaciones particulares se internaba, porque antes no había mucho para hacer, capaz si había que operar o una cosa por el estilo se internaba brevemente para hacer una operación, pero no existía terapia intensiva a mediados del Siglo XX. Los hospitales existían, pero los hospitales eran para pobres”.

“Entonces, se empezó a pensar un sistema de salud para todo el pueblo por igual. Que no hubiese diferencias en el acceso a la salud entre una persona que ganaba más o que ganaba menos, que viviese en un lugar o en otro del país, ni de qué color fuera la piel”.

“Destacamos mucho la figura de Evita porque la Fundación Eva Perón tuvo, por un lado, a su cargo la construcción de hospitales, como el Evita de Lanús, el Eva Perón de San Martín, que son dos hospitales iguales, son hospitales de la Fundación Eva Perón. Y en el de Avellaneda fue donde se operó Evita, la operó Finocchieto y aportó muchísimo en términos de infraestructura”.

“Puntualmente, Evita fue la principal vocera de la idea de justicia social traducida en salud. Y otra cosa en la que aportó muchísimo Evita fue en la formación de la fuerza laboral. No solamente en términos de formación profesional, sino que aportó desde la perspectiva de género, aunque ella no se inscribiese dentro del feminismo. La Escuela de Enfermeras de la Fundación Eva Perón abrió una dimensión para la intervención de mujeres en salud”.

“Y no lo hizo solamente desde lo práctico, porque aprendían a tirarse en paracaídas las enfermeras, estaban preparadas para actuar en situaciones de catástrofes, de hecho, una dotación de enfermeras fue a ayudar a Ecuador cuando hubo un terremoto. Una cosa impresionante. Sino que lo hizo también desde lo simbólico, desde lo comunicacional, un despliegue súper interesante, porque, por ejemplo, esas fueron las primeras imágenes de mujeres atendiendo personas sin médico a cargo”.

Los tres subsectores: sistema público, obras sociales y prepagas 

 

“El gasto global en salud es muy alto. Capaz es muy difícil pensarlo solamente en términos del presupuesto nacional”. 

“Pero cuando lo descomponemos, vemos que es horriblemente injusto, porque está concentrado en un pequeño grupo de la población, que es menos del 10 por ciento, que son los clientes de las empresas de medicina prepaga. Los gastos están repartidos en tres partes iguales, pero hay un 30 por ciento del gasto que se lo lleva el 10 por ciento de la población“.

“Esas tres partes funcionan de una manera desintegrada, cada cual por su parte. Y tal vez lo más grave de eso es que hacia dentro del sector estatal, hacia dentro del sector de las obras sociales, también hay una profunda fragmentación“.

“Por ejemplo, la Nación, que tiene plata porque tiene presupuesto, casi no tiene hospitales ni centros de salud. En todo el país hay seis hospitales nacionales, sin contar los de las Fuerzas Armadas que son solo para las Fuerzas Armadas. Después, cada provincia y la Ciudad de Buenos Aires tiene su propio sistema de salud, porque la salud es una facultad que no delegaron las provincias en el Estado federal con la Constitución. Depende en qué provincia vivas, vas a tener un sistema de salud completamente diferente. A eso se le agrega que cada municipio tiene su sistema de salud“. 

“En casi todas las partes del país lo que tienen los municipios son el primer nivel de atención, son las salitas o los centros de salud, pero no tienen hospitales. En la Provincia de Buenos Aires tienen hospitales que son municipales, y en algún momento se aprobó una norma de la coparticipación por la que les conviene a los municipios tener hospitales municipales, porque eso sirve para recibir más coparticipación. Eso desordenó todo”.

“Con las obras sociales pasa lo mismo. En realidad depende muchísimo de qué obra social tengan. Hay obras sociales ricas y hay obras sociales pobres. Hay un problema muy serio desde el año 2000, cuando se terminó de desregular a las obras sociales, que las personas con sueldos más bajos se quedan encerradas en una obra social que se va desfinanciado sistemáticamente y que recibe mucho peor acceso a la salud que otra persona que se pudo ir de esa obra social porque el sueldo le daba para más. Se fue de una obra social a otra obra social o una prepaga”.

 

La pandemia y el debate por un sistema integrado de salud

 

“Se evidenció un problema que ya venía gestándose, que es que cuando decimos que hay que integrar el sistema de salud no es porque nos gusta que esté integrado, no es porque sea una cuestión de una idea bella y que está bueno que esté integrado, es porque no funciona así”.

“Es que estamos preocupados porque la gente que está fuera del circuito formal de trabajo, y que tiene que acudir al sistema público, tiene mal acceso al sistema de salud. Estamos preocupados porque la mayoría del pueblo tiene un mal acceso al sistema de salud porque no funciona así como está”. 

“Tal vez si se juntan el Estado y las obras sociales sindicales, más el PAMI, que es la principal obra social en Sudamérica, más las obras sociales provinciales, y todo eso es un solo actor, que es el sistema solidario de salud, en vez de tener un oligopolio que son muy poquitos actores que te van a comprar esos medicamentos tan caros; la posición para negociar es muy diferente“.

“Ahí vos pones el precio o por lo menos tenes una posibilidad muy fuerte de imponerte. Eso es en parte la integración del sistema de salud. Además, pensar si podemos lograr que haya un modelo de atención en salud que sea el mismo para todos y todas, no importa dónde vivas, ni cuánto ganes, ni de qué color tengas la piel y ni de que sexo seas”.

Covid 19, cuarta ola

“Es importantísimo que estemos todes vacunades, porque se vio que es mucho menos probable que tengamos una forma grave de la enfermedad. Ahora la que está circulando es Ómicron, una variante nueva, que si uno tiene tres dosis casi no pasa nada. Y si tienen dos dosis aplicadas la última a mediados del año pasado, como le sucede a la mayoría de la gente, corre más riesgo”.

“La vacunación hace que hoy podamos estar tranquiles, que no se tenga que cortar ninguna actividad porque gran parte de la población está vacunada y no corremos riesgo, o es muy bajo el riesgo de tener una forma grave de la enfermedad”.

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