El sistema cloacal de Ushuaia “está colapsado”

Así lo adelantó a este medio uno de los profesionales que durante el jueves y viernes de la semana pasada efectuaron un amplio relevamiento de las plantas de bombeo e impulsión de los líquidos cloacales de Ushuaia. “De esta manera no es posible proseguir con las urbanizaciones”, no sin antes resolver esta crítica situación que pone a Ushuaia en alto riesgo ambiental, advirtieron.

Aunque aún no se conoce un diagnóstico definitivo respecto al estado de las plantas impulsoras de líquidos cloacales de la ciudad, EDFM pudo conocer extraoficialmente que “el sistema está colapsado”, debido a que “la mayoría, o todas las bombas, se encuentran paralizadas o virtualmente destruidas”.

De las 14 plantas relevadas por la Directora de la DPOSS Mónica Obreque, el Director de Catastro Municipal Mario Eberlin, Máximo Lobo de la Dirección de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Ushuaia, profesionales del IPV y de Gobierno (de un total de 18 y no de 40 como se indicó erróneamente la semana pasada), a través de sistema georeferencial y de manera fotográfica, y que fue acompañada por una descripción pormenorizada de cada una de ellas, pudo observarse que la mayoría se encuentra sin funcionamiento, y que ello responde a la falta de un mantenimiento responsable, continuo y permanente.

De esa manera, se encuentran las ubicadas en la intersección de12 de Octubre y Maipú, la del río Pipo, al igual que la de bahía Golondrina, la cual (esta última) de sus tres bombas, solo funciona una.

Estas tres plantas ubicadas en áreas estratégicas del ejido urbano, constituyen los principales sistemas de impulsión de los líquidos cloacales de la ciudad, por lo que encontrándose sin funcionamiento en un 90 por ciento, los profesionales y técnicos de Gobierno, de la DPOSS y del Municipio no tienen dudas que los efluentes terminan decantando en la bahía encerrada, en bahía golondrina, en la costa del canal Beagle, en los ríos y arroyos que surcan la ciudad o en los turbales, donde se pudieron constatar verdaderas lagunas de aguas servidas.

Una planta nueva, pero que no funciona

Respecto a la planta de bombeo construida por el IPV en 2006 en la costa de bahía Golondrina, próxima al río Pipo, destinada a captar los líquidos y sólidos que se originan en las urbanizaciones desarrolladas por el Instituto de Vivienda en ese sector, como también para brindar el servicio a los barrios privados, se pudo conocer que nunca se puso en funcionamiento debido a que, como Camuzzi no efectuó un tendido de la red de gas hacia dicha estructura, el Municipio no la habilitó, toda vez que las personas que debían desempeñarse dentro de ella no contaban con la calefacción necesaria.

Durante el rastrillaje inicial –del cual servirá para efectuar un mapa temático de la situación cloacal–, pudo constatarse que la planta próxima al Ushuaia Rugby Club se encuentra colapsada y en constante desborde, por lo que los líquidos también terminan en el Pipo. En otras plantas se verificó que por falta de pago, la Dirección Provincial de Energía le ha cortado el suministro eléctrico, otras directamente no poseen los pilares de luz, y a otras no les han quedado ni los cercos perimetrales de seguridad correspondientes.

“No es posible proseguir con las urbanizaciones”

Ante la consulta, uno de los profesionales sostuvo que “de esta manera no es posible proseguir con las urbanizaciones”, ya sean públicas o privadas, no sin antes resolver esta crítica situación que pone a Ushuaia en alto riesgo ambiental. El mismo que también dejó en claro que el proceso de deterioro no se ha generado en las actuales gestiones de gobierno municipal y provincial, sino que ello es producto de una falta de control y mantenimiento que podría superar más de una década.

En los próximos días podrá conocerse un informe oficial sobre el estado situacional de las plantas de bombeo de la ciudad y posiblemente se comience a delinear un primer plan para poner en marcha el sistema.

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