En este período los heridos ascendieron un 68 por ciento. En cambio, bajaron porcentualmente los choques de motos y los traslados por el servicio de ambulancia de Bomberos.
Las cifras son contundentes: en los últimos 10 años, los siniestros viales aumentaron en el Partido de Luján un 45 por ciento y los heridos un 68 por ciento, lo que marca que los choques son cada vez más frecuentes, pero también más violentos. Estos datos se desprenden al comparar las estadísticas que lleva año tras años Bomberos Voluntarios.
De los 479 accidentes que los Bomberos habían acudido en 2004, pasaron a ser 1.055 el año pasado. Y de los 597 heridos que tuvieron que trasladar hace una década, en 2014 llevaron al Hospital 943 lesionados.
Los números son también evidentes: 10 años atrás, en promedio, había 1,33 siniestros diarios y no llegaban a ser dos las personas que resultaban heridas. En 2014, treparon a 2,89 intervenciones cada 24 horas en promedio, al tiempo que los heridos se duplicaron.
Contrariamente a lo que muchos puedan imaginarse, los accidentes en los que intervienen motos disminuyeron proporcionalmente. Aunque la cifra es alta, ya que hubo 616 siniestros en los aparecen motocicletas involucradas y representan el 58 por ciento sobre el total de choques, en 2004 las motos tenían una incidencia del 70 por ciento.
Más allá de este dato positivo, el panorama no es alentador. Año tras año, la recopilación de información que hacen los Bomberos demuestra que el tránsito sigue siendo un problema sin solución. Hoy los servidores públicos prácticamente se dedican a recoger heridos como consecuencia de colisiones en una ciudad con un tránsito vehicular cada vez más caótico y con conductores irresponsables. La extinción de incendios hace tiempo dejó de ser el motivo central de sus salidas.
Por otra parte, en una década, fue mermando el número de traslados de vecinos que requieren del servicio de ambulancia. Esta tendencia se viene afianzando desde hace 12 años y es correlativa con la situación económica.
En 2002, la crisis social llevó a que cientos de vecinos dejarán de contar con obra social o cobertura de medicina prepaga. Y esto se vio reflejado en los 4.824 traslados que hicieron los Bomberos ese año lo que llevó a la institución a replantearse el servicio ante la posibilidad concreta de poder cubrir la gran demanda que se percibía en ese entonces.
Dos años después, los traslados habían sido 2.326, cifra que disminuyó el año pasado a 1.599, evidenciando en algún punto una recuperación económica de muchos vecinos que ya no requieren únicamente del servicio de ambulancia de Bomberos Voluntarios.
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