Siniestro de camión señala “peligrosidad” de la ruta 52

Siniestro de camión señala “peligrosidad” de la ruta 52
El vuelco de un camión de gran porte en la ruta nacional 52, es una seria advertencia a los conductores, ya que desde su naciente, ruta nacional 9, hasta el abra de la Cuesta de Lipán, se extiende por tramos muy sinuosos y de alta peligrosidad, dada la abrupta orografía del lugar.
Desde hace mucho tiempo, preocupación en transportistas, circunstanciales automovilistas y peatones de este pueblo, quienes esperan con muchas ansias la obra del nuevo trazado de este camino, anunciado por el comisionado municipal, Marcelo Aramayo, en la apertura de sesiones ordinarias, en el mes pasado.

Son innumerables los hechos luctuosos que se producen en esta arteria internacional, de intenso trásito, algunas veces con un saldo de daños materiales y lesiones corporales de los viajantes, tal lo acontecido hace una semana, a pocos metros del acceso este.

En otros casos se tuvo que lamentar decesos de infortunadas personas a causa de la gravedad de los siniestros.

Según la versión oficial reportada por la comisaría local, el viernes pasado en horas de la noche, aproximadamente a las 22:00, por el lugar antes mencionado se desplazaba un camión de gran porte, denominado ‘mosquito’, transportando ocho automóviles semi-nuevos, tipo sedán, procedente de Chile con rumbo al sur de nuestro País.

En circunstancia no del todo clara, el conductor del gran camión habría hecho una riesgosa maniobra en vista de la presencia de una camioneta que procedía en el sentido contrario de la ruta y fuera de su carril.

Se pudo evitar el encontronazo, pero el saldo fue trágico para el camión mosquito, ya que fue a impactar contra la ladera de un cerro rocoso, y quedó semivolcado.

La consecuencia también fue un desastre para la carga, ya que volaron por el aire los cuatro vehículos transportados en la parte superior.

Estos rodados, más la cabina del camión, quedaron muy deteriorados; en tanto que el conductor resultó ileso, pero fue presa de un tremendo susto a raíz del suceso vivido.

Con respecto a la traza nueva de la ruta 52, partiría desde algunos metros más arriba del pueblo del Cerro de Siete Colores, hasta la base misma de la Cuesta de Lipán, empinado ascenso de casi 2000 metros hacia la Puna. De acuerdo al proyecto trazado, la obra ya contaría con financiamiento y una empresa adjudicataria de la ejecución. La millonaria inversión se traduciría en un camino rectilineo, por la magen del río Purmamarca, apartado de la zona poblada, montado sobre sólidos terraplenes, guarnecido también por sólidas defensas que protegerán de las crecientes en tiempos de lluvia, no solo a la ruta, sino también al pueblo.

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