El Gobierno aceptó entregarles a los sindicatos $ 200 millones más al año a cambio de la atención que les prestan las obras sociales a los jubilados. El monto corresponde a la "cápita" o reconocimiento que hace el PAMI por la derivación de pasivos al sistema gremial de salud. El ajuste, anticipado por este diario, surgió luego de la presión de la cúpula de la CGT.
Para los gremialistas, sin embargo, el monto todavía no llega a cubrir el valor promedio del Programa Médico Obligatorio (PMO) para los beneficiarios de la tercera edad, que según calculan debería llegar a 200 pesos. Además, en la CGT le dijeron a este diario que el PAMI recauda por cada jubilado cerca de $ 220, de los cuales giraba apenas 106 el año pasado, y ahora 148 a partir de la nueva resolución.
El martes pasado, el mismo día que Cristina Fernández almorzó con la cúpula de la central obrera en la quinta de Olivos, un decreto publicado en el Boletín Oficial actualizó casi 30 por ciento un subsidio destinado a las obras sociales con afiliados de menores ingresos. Aquella medida representaba un adicional de 540 millones de pesos.
Así se sigue sellando la alianza política del Gobierno con el sindicalismo, uno de sus principales sostenes.

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