En la última reunión celebrada hace apenas unas horas se acortó la brecha entre lo ofrecido por el Municipio y lo pretendido por los trabajadores. La semana que viene volverán a reunirse con el objetivo de sellar un acuerdo definitivo.
En la reunión estuvieron presnetes los representantes de los tres gremios que nuclean a los empleados estatales locales -Sindicato de Trabajadores Municipales, Sindicato de Empleados Municipales y Asociación de Trabajadores del Estado- y por parte del ejecutivo local Marcelo Forneris, secretario de Economía y Finanzas, Ofelia Sendes, secretaria de Gobierno y Ariel Gianzone, subsecretario de Gobierno-. Se ratificó la propuesta de otorgar un aumento del 10 por ciento a partir de abril y una suma no remunerativa hasta alcanzar no menos de 600 pesos para la categoría más baja, aunque todavía no se llegó a un acuerdo acerca del plazo en el que comenzaría a aplicarse ese monto.Por el lado de los gremialistas, su intención es anticipar el segundo incremento -piden que sea en junio-, mientras que el gobierno municipal pretende hacerlo en julio.
Además, entre los temas incluídos en la negociación también figuran los uniformes de los empleados -cuya provisión por parte del gobierno municipal solo ha podido concretarse parcialmente- y la recategorización de alrededor de trescientos trabajadores, medida que áfectaría positivamente la remuneración que recibirían una vez jubilados.
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