El sindicato del Ingenio La Esperanza manifiesta la necesidad de 30 millones de pesos para financiamiento de la empresa

La dirigencia del Sindicato del Ingenio La Esperanza llegó hasta nuestra ciudad en busca de tratar el tema con autoridades provinciales, por la necesidad de financiamiento que estaría necesitando la empresa, que desde hace varios años se encuentra en un complicado proceso de quiebra.
En declaraciones a la prensa local, el Secretario General, Santiago Bonilla, aseguró que la fábrica se deteriora día a día, por lo cual precisan de alrededor de 30 millones de pesos en financiamiento para continuar con el ritmo de producción, contemplando el pago de sueldos.

"Queremos definición en la situación del Ingenio La Esperanza, ya que necesitamos financiación urgente para reparar la fábrica", afirmó el gremialista.

Según Bonilla, cada día que pasa "es un día perdido que no se puede recuperar. No queremos que siga pasando el tiempo, porque al no reparar la fábrica estamos poniendo en peligro la vida de los compañeros que allí trabajan".

Para realizar las reparaciones en todos los sectores de manera apropiada y con garantía de que no surjan nuevas preocupaciones, se calculó un presupuesto aproximadamente de 20 millones de pesos. Pero en él se incluyó solo los costos que demandaría reparar la fábrica.

"Tenemos otros problemas", aseguró el dirigente, señalando a la plantación de la caña de azúcar entre los otros temas a tratar, e indudablemente, el pago de los sueldos. Haciendo un redondeo de los costos mencionados se maneja la suma de más de 30 millones de pesos.

Ante este precario escenario, la dirigencia intentó hablar con la jueza a cargo de la quiebra del Ingenio azucarero, llevándose un diagnostico complicado. "El viernes estuvimos con la doctora Lacatos, en San Pedro, quien tiene a su cargo la quiebra del Ingenio La Esperanza. La letrada nos comentó que actualmente no hay definiciones en el expediente. No hay advenimientos ni financiamiento, no tiene conocimiento de nada" indicó Bonilla.

Por ello manifestó que esto perjudica en demasía, y solicitó definiciones en cuanto al gerenciamiento. "Tendríamos que tener un dueño, para no tener que salir cada año a hacer cortes de ruta y movilizaciones para conseguir financiación y seguir trabajando. Somos 2.200 trabajadores los que nos estamos perjudicando".

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