El senador bolivarense pretende que en el territorio bonaerense se establezca el día en el calendario, para difundir información sobre esta patología.
De acuerdo al articulado del proyecto, en ese día se deberían ofrecer charlas informativas en hospitales, provinciales o municipales, con el objeto de comunicar los principales conceptos a tener en cuenta sobre el ataque cerebral.
Agrega también que "durante todo el año se imple-mentarán campañas de prevención dirigidas a la población en general, en la forma que determine la Autoridad de Aplicación".
Dentro de los argumentos, el senador radical expone que "la idea de declarar ese día surgió a partir de una iniciativa de la Organización Mundial del Ataque Cerebral, organización que se creó en Europa, pero que después se expandió a todo el mundo. Esa organización se fundó el 29 de octubre, por ello se decidió conmemorar el Día Mundial del Ataque Cerebral en esa fecha".
Aporta definiciones al respecto citando fuentes calificadas. "Según refiere la página Web, ataquecere
bral.org.ar, el ataque cerebral, es una afección causada por la súbita pérdida de flujo sanguíneo cerebral (isquémico) o por el sangrado (hemorrágico) dentro de la cabeza.
Cualquiera de las dos situaciones puede provocar que las neuronas se debiliten o mueran, ya que sin oxígeno las células nerviosas no pueden funcionar. Las partes del cuerpo controladas por las regiones del cerebro afectadas, consecuentemente, también dejan de funcionar.
Los efectos de un ataque cerebral son a menudo permanentes, ya que las células cerebrales muertas no se pueden reemplazar.
Afortunadamente, por medio del reconocimiento temprano de los signos de un ataque cerebral y la búsqueda inmediata de atención médica se pueden reducir considerablemente las posibilidades de muerte y discapacidad".
E incluye pormenores, como por ejemplo, los síntomas a tener en cuenta, de importancia trascendente ya que, siempre de acuerdo al proyecto del senador Simón, "los nuevos tratamientos sólo funcionan si son aplicados dentro de las tres primeras horas de presentados los síntomas iniciales". Estos son, entre otros, falta de sensación, debilidad o parálisis repentinas en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo -el síntoma más frecuente-; confusión súbita, problemas repentinos para hablar o entender; problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos; dificultades para caminar, mareo, vértigo, pérdida del equilibrio o falta de coordinación; dolor de cabeza súbito y de máxima intensidad.
También se refiere a los factores de riesgo, que pueden incidir en los ACV. Los hay controlables y no controlables; entre los primeros se cita a la hipertensión, la diabetes, el alcoholismo, el tabaquismo, colesterol elevado, sedentarismo, obesidad, entre otros. Dentro de los factores no controlables aparecen vectores como la edad (el riesgo de sufrir un ataque cerebral se duplica a partir de los 55 años de edad), el género (los hombres tienen mayor riesgo), la herencia genética y los antecedentes personales en este tipo de patologías.
"Como en todas las patologías, la prevención es fundamental para que la población tenga herramientas que le permitan mitigar los efectos de alguna de ellas", con esto el doctor Simón prácticamente concluye los considerandos argumentativos de su proyecto.

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