Tras la partida de Pedro Lugo, el Secretario de Gobierno en la capital, el otro "negro dentro del gabinete" que desentona el perfil burgués es Mario Silva. El actual secretario de Desarrollo Humano y Economía Social, es de origen típicamente peronista. Un descamisado con perfil de "cabecita negra" obrera, luchadora y digna. Puertas adentro todos saben que el resto del "equipo de Camau", no pisa el barro ni se acerca al "barrio". Contrastes de la hipocresía correntina que no respeta el sujeto y se mete en un juego peligroso que Lugo dejó al descubierto. El pobrerío da asco. Cruda verdad oculta en el submundo Camau. Autoritario, capanga, feudo, egoista.
Bastó una renuncia para que el exitoso medallista olímpico saque a relucir "su perfil deportivo en solitario". El autoritarismo y el ego de un ganador que siempre fue segundo, que no conoce dar explicaciones a un "equipo". Una persona que "peleó su estrategia solo siempre". Un sujeto que atraviesa cualquier sombra que intente equilibrar sus decisiones y lo dejen en evidencia. Ya no "está en alta mar" compitiendo por una medalla en beneficio propio; sino forjando servicios para casi 400 mil habitantes. A casi diez meses el "ser como objeto" sigue revoloteando su mente. El resto de las personas que -como se ufana- "él eligió" tampoco lo ayudaron mucho a desprender la vanidad. Contrariamente lo alimentaron dañinamente.
En "la muni" es un secreto a voces que "su amigo Coco" se resiste a pisar un barrio. No está en sus cánones. El apellido con linaje histórico es más fuerte y lo precipita a una nube difícil de vencer. El verdadero peronismo, de ataque.
A Mario Silva le toca desde hoy bailar con los "gestos de personajes encumbrados", más parecidos a "cajetillas oligarcas", como alguna vez parafraseara la recordada Evita.
Puertas adentro las gruesas paredes del "palacio municipal" son sigilosos secretarios de los ataques desequilibrados que propina un nene malcriado que se esconde en una cara angelicalmente perversa.
Esas mismas paredes que todavía retumban el enojo de Lugo culpando “al Intendente que tiene a represores intimidando a los trabajadores", también tiene silenciosos cómplices que agazapados visten "a lo correntino".
Sucumben también los dichos que se multiplican a miles en torno a que “el ex medallista se aleja mucho de los conceptos básicos del peronismo”.
No hay dudas que "hay algunos colaboradores de la gestión que reprimen a los trabajadores y especialmente a las mujeres".
Lugo luego se explayó en el tema de estos “represores al servicio del intendente sosteniendo que, “cuando hablo de represores, hablo de personas que creen que la Dirección de Tránsito es un ámbito militar o policial”.
“La Municipalidad es un ámbito civil con derechos y obligaciones y hay una ordenanza y un estatuto que acatar. Esto no es la Prefectura, el Ejército o la Policía, es una entidad civil. La persona que no permite a otra ejercer un derecho o la intimida a ejercer un derecho la está reprimiendo”, declaró, en clara referencia a Marchi y Castresana.
“Lo que relato es la verdad, pero no pienso que sea por eso que me hayan dejado afuera. No soy tan imberbe como diría el general. Lamento que haya sido así porque tengo raciocinio para entender las cuestiones políticas”.
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