Meced a su lugar de Fiscal de Estado durante la orgía de Arturo Colombi en el Gobierno anterior, Fernado Carbajal conoció Europa y hasta buceo en paradisíacas islas del Brasil.
Hoy Fernando Carbajal se puso el saco que alguna vez ostentó como de bien, hasta que le dijeron "hacete el boludo que nosotros seguimos afanando", y eligió bucear en el mar brasilero para "olvidarse lo que veía, dejar su moral, su ética, su valor y su templanza en el fondo del mar".
Legitimando el robo de Costa Bonino, asintiendo que salgan millones desde las arcas públicas al bolsillo loco de un suicidado hijo de la mafia y permitiendo que un puñado generoso de perriodistas y medios se enriquezcan con plata estatal, hoy Carbajal recuperando la vista que había perdido hace menos de tres años atrás, se levanta en denunciante y vuelve a ponerse el falso traje de hombre cabal.
Un sinvergüenza de la palabra y la acción que cuando la circunstancia histórica de la provincia lo necesitó, prefirió escapar a Europa inventando cursos de capacitación que el estado pagó.
Hoy con el puño del derecho, Carbajal toma los micrófonos que antes se llevaron millones en pautas jugosas sin justificación, y con "plena moral" señala a Jueces en "nombre de la verdad".
Fernando Carbajal que prefirió pasar como un triste inepto, mientras vacacionaba por el invierno Francés, y en Corrientes un gobierno corrupto nos mandaba al propio infierno; siente hoy "obligación ciudadana insostenible” que no puede dejar pasar.
El actual socio en el estudio jurídico de Armando Rafael Aquino Britos, alias "el chancho", recuperó "hoy el valor, el coraje, la templanza y la hombría de bien para defender a un bandido como Arturro Colombi" y convertirse en el Paladini de los denunciantes crónicos. Una vergüenza que ya no engaña, pero confunde.
Carbajal sumó otra denuncia contra los Jueces del Superior Tribunal de Justicia de Corrientes Carlos Rubín, Guillermo Sheman y Juan Carlos Codello.


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