La estrategia del gobernador sustituto Juan Carlos Bacileff Ivanoff ha cambiado y eso se observa en sus silencios, prolongados y sepulcrales pese a la gravedad de las denuncias públicas que arrecian sobre su gestión, cada vez más huérfana del apoyo nacional y casi por completo desvinculada del armado electoral del peronismo.
El mandatario oriundo de Castelli evitó asuntos de alto impacto político en el Gobierno como la noticia publicada por este diario acerca de un complejo hotelero de categoría internacional que se estaría construyendo en campos de su propiedad en El Impenetrable.
Tampoco acusó recibo públicamente de las acusaciones de manejos espurios en la administración de fideicomisos que a través de Fiduciaria del Norte se convirtieron en la gallina de los huevos de oro para algunos grupos empresarios amigos del poder, con la presunta participación del subsecretario legal y técnico Pedro Miró por muchos considerado el poder tras las sombras
En ambos casos se habla de muchos millones de pesos del Estado «invertidos» en emprendimientos cuya finalidad pareciera ser redituable para algunos amigos del poder, como ocurre con las empresas de medios que reciben la porción más jugosa de la pauta publicitaria que administra Fiduciaria y con los establecimientos primarios favorecidos con la obra pública que se financia con la misma alcancía oficial.
Bacileff habría sumado en los últimos meses una cuenta más al rosario de maniobras sostenidas por el erario público para beneficio de sectores empresarios específicos: puso en venta el avión Lear Jet de la provincia para obtener recursos con los cuales pensaba financiar la pavimentación de la Ruta Provincial 9.
El decreto de venta del exclusivo avión a reacción adquirido durante el primer gobierno de Jorge Capitanich se interpretó como un ataque del gobernador provisorio al jefe de Gabinete, con quien protagonizaba una batalla interna sin precedentes, pero con el correr del tiempo tal disputa se descomprimió sin que Chiyo haya cesado en su intención de asfaltar la ruta.
Más reciente es el ataque de rabia que experimentó cuando un funcionario de segunda línea de Vialidad Provincial se «atrevió» a pedirle fondos a Capitanich para pavimentar rutas provinciales. Bacileff salió con los tapones de punta contra lo que consideró una actitud desleal del hombre en cuestión y aclaró que la provincia avanzaría por cuenta propia en la pavimentación de la Ruta 9.
La carretera en cuestión es un emblemático trazado por el corazón de El Impenetrable por lo que en Castelli piensan que el repentino afán del gobernador en ejercicio tiene más que ver con un emprendimiento de turismo de aventura que con el fin superior de mejorar las comunicaciones entre las poblaciones del noroeste chaqueño.
La versión de que la familia Bacileff tiene avanzado un proyecto de lodge de selva en un exclusivo campo cuyo ingreso se encuentra sobre la Ruta 9 refuerza la idea de que el gobernador a cargo prepara la obra para que el pavimento permita a los turistas extranjeros llegar con facilidad hasta el complejo. En este caso se habla de lavado de activos, en la medida en que no sería fácil justificar el origen de los recursos volcados a ese proyecto
Al parecer, Bacileff Ivanoff teme que la dirigencia peronista lo ignore definitivamente una vez finalizado el mandato que completará el 10 de diciembre próximo, por lo cual prepara el terreno para una jubilación acomodada no sólo por el salario de ex gobernador sino por los dividendos muy importantes que –aseguran- dará el exclusivo hotel que en Castelli atribuyen al clan familiar encabezado por Chiyo.
Por todo esto Bacileff se cuida de hablar. Teme preguntas tales como de dónde sacó el dinero para instalar un complejo como el que se habría erigido en sus propiedades del departamento Güemes. Confía seguramente en la facilidad con que algunos escándalos pasan al olvido, pero no tiene en cuenta que el año electoral mantendrá estimulados los reflejos de sus enemigos para que el tema en cuestión no sea archivado con tanta velocidad.
En este contexto, el principal perjudicado por las sospechas que sobrevuelan sobre la gestión Bacileff es el Partido Justicialista, obligado a competir con candidatos menos taquilleros que los propuestos por el radicalismo y con el lastre de un Gobierno provincial de su signo cuya cabeza no es precisamente motivo de orgullo para la militancia peronista.
Dos funcionarios en la mira
Un gobernador a cargo Dios sabe hasta cuándo, el otro el influyente secretario Legal y Técnico, considerado el monje negro de la administración, que supo estar muy cerca de Coqui y que terminó siendo el punta de lanza de un esquema que termino perdiendo consistencia. Ahora Chiyo eligió la vía del silencio mientras en ninguno de los esquemas peronistas aparece el apellido Bacileff. «Si Coqui quiere que esté se lo facturaremos a él» indicaron las fuentes del peronismo consultadas que toman vuelo propio favorecidos por la ausencia del jefe de Gabinete a quien el tiempo le juega en contra y le quita ostensiblemente margen de maniobra.


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