Un grupo de personas se reunió ayer en diferentes puntos de Lomas de Zamora para continuar reclamando que se garantice el modelo de salud iniciado por la gestión de Carlos Oviedo y Nelson Donato, quienes a fines de la semana pasada fueron removidos des sus cargos según órdenes del gobernador Daniel Scioli. Los vecinos y empleados autoconvocados temen que tras el cambio de autoridades el hospital viva un retroceso no sólo en materia sanitaria sino también en relaciones con la comunidad.
Durante la mañana de ayer un grupo de manifestante cortó el tránsito en Camino Negro y Recondo, donde se funciona la Unidad de Pronta Atención. Se trató de una movilización en la que se quemaron cubiertas, aunque se garantizó el tránsito parcial de los vehículos, a los cuáles les entregaban un folleto con una explicación del reclamo.
Allí, personal de la Policía y de Gendarmería Nacional custodiaron el lugar y buscaron garantizar la circulación sobre la autopista.
“Si hay que intervenir un hospital deben buscar uno desastroso, no un hospital que es uno de los mejores de la provincia de Buenos Aires, se tendrían que meter en los hospitales que se están cayendo a pedazos, donde hay mala atención, donde hay mugre. Este hospital está limpio, hay buena atención, no sé lo que buscan, creo que están buscando otra cosa, no una buena salud”, evaluó Ricardo Ocampo, que se presentó como un vecino del distrito.
De acuerdo a los testimonios recogidos por este medio, los manifestantes a favor de la gestión de los ahora ex directores del Gandulfo temen que además del cese de estas actividades la institución pública disminuya su nivel y calidad de atención, tanto en lo que hace a prestación de los profesionales como a la garantía de insumos y el cuidado del lugar.
Una de las preocupaciones más grandes que tienen hoy por hoy es que queden truncos muchos proyectos, como el laboratorio de producción de medicamentos, la Casa de Madres, las jornadas de capacitación y formación, y la iniciativa de sanear el agua de la zona, entre otros.
“Yo soy una vecina de hace 40 años. El hospital estaba en ruinas antes de que viniera esta dirección, y la verdad es que lo han levantado y es un orgullo, sale en todas las revistas tanto nacionales como internacionales la gestión de los doctores Oviedo, Donato y Malchiodi. Se han hecho unas reformas magníficas, y ahora han retirado a los directivos, que tenían grandes proyectos para la comunidad que ahora quedan truncos”, aseguró a este medio una vecina que además es promotora de salud ad honorem, Isabel Barrios.
Por la tarde, fue el centro de Lomas el que se transformó en escenario de la protesta, y allí, en la esquina de Sáenz e Hipólito Yrigoyen se reunieron con una similar metodología. Enterados de que estaban en marcha negociaciones entre el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires y los médicos del hospital, decidieron hacer un reclamo más tranquilo, en el que no incendiaron gomas sino que solamente dialogaron con los transeúntes.
Los vecinos y parte del personal consideran que si bien son prácticamente nulas las chances de que Donato y Oviedo vuelvan nuevamente a la dirección del hospital Gandulfo, es posible que se garantice la continuidad del proyecto iniciado por ellos. Por eso piden que de la elección de los médicos que acompañarán a Mónica Malchiodi en la dirección participen no sólo los jefes de cada área médica sino también todos los doctores y todo el personal de la institución.
El martes, se elevó al ministerio de Salud una lista en la que figuran cuatro candidatos propuestos por los jefes de sección, lo cual no agradó a toda la comunidad ya que muchos reclamaron que los mismos tendrían que haber surgido de una propuesta conjunta.
Ante la imposibilidad de que esto fuese así, el reclamo se trasladó a pedir que todos pudieran participar de la elección de los dos profesionales, que serán elegidos de entre estos cuatro, para completar la cúpula directiva del hospital.
Sin embargo, muchos de los miembros de la asamblea no confían en que se den garantías de continuidad aunque la permanencia de Malchiodi como directora ejecutiva les parece positiva, especialmente si es acompañada por profesionales del hospital votados por la Asamblea General y no por médicos designados por el ministerio de Salud.
En caso de que en los próximos días no se garantice la continuidad de lo emprendido por los ahora ex directores, algunos de los empleados y vecinos de la comunidad aseguran que se podría realizar un corte total del tránsito en Camino Negro o en el centro de Lomas, e incluso llegar a tomar el hospital por la fuerza.
“Si vemos que las negociaciones vienen mal, vamos a cortar, pero tenemos esperanza de que se avance con las negociaciones. Si no nos quieren hacer caso, vamos a cortar todo y vamos a tomar el hospital, eso está decidido”, anticiparon a Info Región.

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