En la escuela sufren el grave riesgo que representa no contar con los matafuegos que deberían tener. Además, el sistema de alarma obliga a que las cosas de valor deban ser trasladadas diariamente a la dependencia policial de esa localidad.
En febrero de este año se presume que fueron chicos quienes causaron la rotura de varios vidrios, que se reemplazaron aunque algunos fueron dañados otra vez, y se llevaron tres luces de emergencia y dos matafuegos.
Los ladrones rompieron un vidrio del frente para entrar, de un tamaño aproximado de 60 por 70 centímetros, aunque más tarde terminaron destrozando prácticamente todos los que se encontraban en el lugar. Además, dejaron tirados sobre el piso paquetes de azúcar y leche en polvo destinados a la alimentación de los niños que concurren en el turno de la mañana.
Otras roturas se advirtieron en puertas de los bajomesadas y puertas de los armarios, donde revisaron buscando objetos de valor que no había.
Asimismo, el ingreso de los delincuentes dejó expuesto otro inconveniente delicado para las autoridades de los establecimientos que funcionan allí, ya que no se activó el sistema de seguridad.
Los costos que representan este tipo de ataques, al igual que otros que también dejaron algunos vidrios rotos desde febrero de este año hasta hoy, se vuelven difíciles de afrontar para los docentes porque los recursos se obtienen a través de la Cooperadora o la ayuda del Consejo Escolar, que todavía no ha gestionado la llegada de los fondos ante el pedido de arreglo de la alarma.
Estos inconvenientes generan, a su vez, innumerables trastornos para el desenvolvimiento de las actividades ya que la ausencia de un sistema de alarma funcionando obliga a los directivos a llevarse diariamente todo lo que se considera de valor, como computadoras, equipos de música o televisores.
Tras el último robo que sufrieron las autoridades educativas de las escuelas de Sierra Chica encontraron una solución temporal en busca de prevención: decidieron trasladar estos objetos valiosos fuera del edificio, ya que se preveía que este tipo de hechos podía repetirse.
Esto se repitió ante el inicio del ciclo lectivo, aunque se advierten problemas claros: tras lograr un acuerdo con el personal del Destacamento Policial de Sierra Chica, los artículos electrónicos se dejan bajo custodia en ese lugar, pero deben ser trasladados diariamente ya que se utilizan para tareas de administración o bien en el aprendizaje de los alumnos.
En cuanto a la ausencia de los elementos de seguridad, los riesgos se ven agravados seriamente ya que la ausencia de matafuegos impide una reacción rápidamente en caso de emergencias y pone en riesgo a los alumnos que asisten en los turnos matutino y vespertino.
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