Las petroleras insisten en que "en los próximos días" se soluciona el problema.
Una situación que se repitió, según comentó Rosario Sica, titular de la Federación de Empresarios de Combustibles de la Capital Federal (FECRA) fue que "en algunas estaciones donde faltaba la nafta premium o súper (que es la más demandada), la gente cargó nafta común para evitarse hacer la cola", comentó según le transmitieron, a su vez, algunos expendedores asociados a la entidad.
Según Santiago Cúneo, titular de CEBRA, la cámara que nuclea a estaciones de servicio "blancas" del conurbano y el interior del país, la falta de combustible "no es una sensación térmica: es una realidad".
Hasta ayer, las estaciones adheridas a la entidad tenían, en promedio, "apenas un camión de gasoil" disponible para la venta y "casi nada de nafta", aseguró.
Ayer, la petrolera Esso, a través de su vocero, Tomás Hess, salió a poner paños fríos a la situación. El directivo consideró que en los próximos días se va a normalizar el problema y aseguró que la refinería de esa petrolera, en la ciudad de Campana, "funciona al máximo de su capacidad para abastecer al mercado."
Previamente, también Shell, a través de su presidente Juan José Aranguren había advertido que la petrolera está produciendo en su máxima capacidad.
Ayer, el directivo de Esso se encargó de aclarar que "en estos días la demanda de nafta se va a ir normalizando totalmente. Podrá haber excepciones, pero serán muy puntuales". "Con respecto al gasoil, dada la cercanía de la cosecha récord, nuestra empresa va a estar perfectamente preparada para abastecer la demanda que el mercado requiere", confió.
Según el directivo, "hoy (por ayer) la demanda se incrementará hasta el fin de semana y de ahí en más el mercado se tranquilizará". Según las petroleras, los inconvenientes que tuvieron los consumidores en los últimos días, fueron ocasionados por "un pico de demanda". Sin embargo, analistas del mercado opinan, sin poder expresarlo a viva voz, que son las petroleras las que están retaceando el combustible a la espera de un próximo reacomodamiento de los precios.
Esta semana, el Gobierno amenazó a las empresas a obligarlas a refinar más combustible para evitar el desabastecimiento. El ministro Julio De Vido acusó, específicamente, a Shell y Petrobras. Pero no fue, al menos hasta el momento, una solución.



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