Las secuelas de la criminalización de los trabajadores ambulantes trajo cola no solamente en la relación del municipio con los comerciantes: también hay diferencias entre los mismos funcionarios. Integrantes del gabinete cuestionaron los métodos y el momento para levantar a los vendedores callejeros.
Mientras se suman más funcionarios que dejan el Gobierno por las importantes diferencias con quienes toman las definiciones políticas, las internas dentro del Gabinete se siguen acumulando.
Pese a unos días de tranquilidad, el problema con los trabajadores ambulantes está lejos de llegar a su fin. Es que la presencia policial es la única medida que hoy impide que los manteros se vuelvan a instalar y desde los vendedores ambulantes prometen nuevas movilizaciones.
Pero además, dentro del cuerpo de funcionarios del Gabinete cada vez se hace más clara la interna respecto de la medida y del momento que se tomó para levantar a los vendedores.
Además, los funcionarios cruzan miradas sobre la resolución del conflicto y saben que para darle un punto final al problema hace falta una política que aborde el fondo de la cuestión.
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