Ayer se recibieron los fondos para abonar el servicio prestado en octubre. El Estado paga un peso por copa de leche y dos pesos por almuerzo.
Según la Asociación de Prestadores de Servicios a Comedores Escolares de la provincia de Buenos Aires, se les adeuda 350 millones de pesos. Por lo que la legisladora pretende conocer "el monto exacto" que debe el Ministerio de Desarrollo Social porque esta situación "ha puesto el servicio en peligro".
En Junín, según información suministrada a DEMOCRACIA por el consejero escolar Fernando Genovese, recientemente se recibió el pago de los servicios suministrados en la segunda quincena para los proveedores del servicio alimen-tario escolar del distrito local.
Aclaró que este pago se hace con fondos descentralizados que regularmente recibe el Consejo Escolar para pagar no sólo a los proveedores del comedor, sino también para transporte escolar, agua envasada, desagote de pozos, limpieza de tanque, desratización y desinfectación.
Genovese explicó que el servicio de copa de leche y almuerzo prácticamente nunca fue interrumpido, es decir que, si bien las escuelas de verano ya terminaron, los alimentos nunca se dejaron de dar y, a partir del lunes próximo, está previsto que concurran entre 2.200 a 2.300 chicos.
Agregó que ayer se recibieron los pagos de noviembre, para transporte y otros trabajos que deben ser pagados por fondos descentralizados.
Desactualización
La diputada Moreau sumó otra preocupación relacionada con los montos que la Provincia paga por cada niño porque "han quedado desactualizados". En su iniciativa, preguntó sobre "las perspectivas de actualizar estos valores, dado el aumento de la canasta básica de alimentos".
En este aspecto, Alejandro Braga, del Consejo Escolar de Junín, informó que el Estado paga por cada chico, un peso por copa de leche y dos pesos por almuerzo, señalando las dificultades que tienen los comedores para sostenerse y brindar un alimento nutritivo.
"El necesario sostenimiento del servicio de comedores escolares debe estar acompañado de un aumento del valor asignado para la comida por día por alumno, además de un estricto control en la calidad de los alimentos, porque está en juego la salud de las alumnas y alumnos de nuestra provincia", afirmó la diputada Moreau.
"Esta situación, de por sí anómala, se vuelve más peligrosa en momentos en que el aumento de precios de alimentos ha provocado una mayor asistencia a los comedores, que se vuelven un lugar estratégico para garantizar la alimentación de las niñas y niños en edad escolar", sostuvo la legisladora radical y recordó en su proyecto que el SAE cubre la alimentación de más de 4 millones de chicos en más de 10.000 centros educativos.
Y "para muchos de ellos, es el único plato en el día", aseguró.

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