San Juan.- El reclamo es por el pago de un plus de $1.000. Los obreros no entran a trabajar porque aseguran estar “de vacaciones”. Para la empresa es un paro y quiere ilegalizarlo. El sindicato presiona impidiendo la entrada o salida de camiones.
Todo comenzó en enero pasado cuando la empresa, sin cumplir con lo que marca la legislación laboral para estos casos que obliga a comunicar el hecho con 45 días de antelación y a pagar el período vacacional por adelantado, decidió intempestivamente parar la producción por veinte días y darles simultáneamente las vacaciones a los 500 obreros que trabajan en la planta que produce mazos eléctricos para la industria automotriz y agrícola.
Además de no haber comunicado el cese de actividades en tiempo y forma, TCA recién abonó el período vacacional el pasado 28 de enero, demora que también provocó la reacción enérgica tanto de los trabajadores como del sindicato que los representa.
Debido a estas dos medidas que contrarían la letra y el espíritu de la Ley de Contrato de Trabajo, el sindicato considera que el período no trabajado “debe ser considerado como una suspensión con goce de haberes”, tal como señaló Jorge Salinas, secretario general de la UOyEP en San Juan. La empresa se opone a esto e insiste en que se trata de un período vacacional, aunque su versión no pudo conocerse porque los directivos de TCA, subsidiaria del Grupo Pescarmona, se negaron a dar a este cronista su versión sobre el conflicto.
Se suma también a este reclamo el incumplimiento del pago del plus de $1.000 con el salario de enero, lo que la empresa ofreció efectivizar recién con los sueldos de la segunda quincena de febrero.
Entretanto, los obreros de los dos turnos que debían comenzar a trabajar ayer se negaron a ingresar a trabajar a la planta por considerar que se encuentran dentro de su período vacacional, contado a partir del pago correspondiente efectivizado recién el 28 de febrero.
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