Lo que sigue preocupando es la falta de naftas, no los precios

En la capital ayer seguía costando conseguir naftas. En algunas estaciones sólo había del tipo Premium. El aumento de 5% de YPF no fue noticia para los estacioneros de otras empresas, que ya tenían sus precios remarcados.
Trabajadores que llegaron desde Cachi comentaron que la fila en la estación de servicio de esa localidad era “desesperante”.

Los conductores salteños seguían quejándose ayer porque en la ciudad no hay suficiente combustible para todos. En varias estaciones de servicio los vehículos se agolpaban, cuadro que se repitió durante todo el día aunque mucho menos durante la tarde.

Las dificultades para conseguir combustible no se solucionó a pesar del compromiso gubernamental. El panorama es dispar: en algunas playas no hay ni una gota, en otras sólo se encuentra del tipo Premium y en las que están abastecidas los vehículos demoran horas para llegar al surtidor.

La situación invirtió prioridades y el último aumento del 5% anunciado por YPF, el domingo pasado, casi pasó desapercibido. Lo importante ahora es conseguir combustible para seguir andando. Los estacioneros están entre medio de dos fuegos y pocos son los que saben, con exactitud, cuándo llegará el camión repositor desde Córdoba o desde Tucumán.

El Tribuno recorrió surtidores de la capital salteña y en sólo dos casos encontró que los camiones de YPF llegan diariamente. En la mayoría, la incertidumbre sigue predominando.

Las consecuencias fueron planteadas por el jefe de playa de la YPF ubicada en la zona norte de la ciudad: “Hay personas que si ven que vendemos prefieren cargar nafta antes que entrar a un supermercado”, describió. Un empleado de la YPF del Portezuelo estaba ayer apurado por tantos vehículos que esperaban su turno. Cerca de las 20, se contaban unos 30 autos: “Si están acá es porque falta en otras playas”, resumió.

Noticias viejas

Los empleados las Refinor, Esso y Shell sonrieron cuando El Tribuno les consultó si luego del aumento del 5% de YPF se vienen las subas consecuentes de las otras empresas. Admitieron que las remarcaciones se vienen realizando desde hace más de dos semanas, justo “cuando estalló la bomba de tiempo por la escasez de combustibles” en la provincia.

Empleados de la Refinor de la zona sur aseguraron que “nadie se percató de los incrementos durante esas semanas porque la gente, al no conseguir naftas en las YPF, corría y pagaba cualquier precio”.

Lucho Corvalán, de la Shell de la zona del Portezuelo, aseguró que cuando una persona está desesperada no tiene ningún reparo en pagar más de $6 por un litro de Premium”.

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