La Secretaría de Turismo no designa a sus representantes en el Consejo Asesor previsto por la norma. Denuncian que se entregan subsidios en forma discrecional y no se apoya a los artesanos que representan a la provincia en ferias nacionales. El censo lleva más de tres años y no se termina.
Cansados de esperar, los artesanos se autoconvocaron a fines de 2009 y conformaron el Consejo Asesor, que está integrado por delegados de cada una de las regiones culturales de la provincia, pero el organismo oficial mantiene una política contradictoria, negándole el reconocimiento a veces y concediéndoselo en otras.
El dirigente Pedro Sandoval explicó que la directora cultural Cristina Tula inició una instancia de diálogo con el Consejo Asesor durante el año pasado, pero las acciones acordadas quedaron en la nada. Al comenzar 2011, cuando se volvió a solicitar ala Secretaría de Turismo que designe a sus representantes al Consejo Asesor, la coordinadora Marga Cabana, funcionaria de la cartera, les contestó que la cartera provincial no los reconoce.
Por otro lado, el censo de artesanos que lleva a cabo Turismo, aparentemente con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones, lleva ya tres años, un gran despliegue de recursos y aún no se ha terminado. Miembros del Consejo Asesor explicaron además que el relevamiento presenta serias falencias, como considerar artesano a cualquier persona que realiza manualidades y no se ajusta a lo dispuesto en la reglamentación de la ley (Decreto N° 8585-G-2007), que definió al artesano como “productor directo de bienes, propietario de herramientas e instrumentos para producir su artesanía, participante activo en el proceso de producción con creatividad, innovación y adaptación de formas y diseños”.
El incumplimiento de la Ley 5122, por otro lado, da paraguas a manejos discrecionales de los recursos públicos y cierra la participación de los artesanos, contrariando el espíritu de la norma. Varios miembros del Consejo Asesor revelaron que se les niega toda ayuda para participar en ferias nacionales llevando la representación de Jujuy, pero sí se otorgaron 40 mil pesos para solventar la participación de algunos artesanos en una exposición turística. “Siempre van los mismos”, añadió Sandoval. Además, se adquirió una camioneta que se mandó al pueblo de Casira para el uso de los alfareros, pero “solo lo usan tres familias”, reveló una artesana del lejano pueblito puneño.
Los productores de artesanías carecen de obra social y muchas veces no tienen con qué afrontar tratamientos para dolencias causadas por su trabajo; a los que tienen locales en la feria de la calle Urquiza se les elevaron en forma significativa los impuestos municipales y el apoyo del Estado, provincial y municipal, no existe aún cuando se trata de una actividad que no solo es importante desde el punto de vista cultural sino también turístico.
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