Los controles y clausuras en los comercios se dan con el fin de regularizar el cumplimiento de los contribuyentes y con un fuerte matiz recaudador en un año que el intendente Humberto Zúccaro denominó como “difícil” económicamente para el Municipio.
Al mismo tiempo, en varios de ellos, los inspectores encontraron otras irregularidades que fueron remitidas al juez de Faltas, Sebastián Zamarripa.
“Queremos que la gente tome conciencia de que debe cumplir con la ordenanza fiscal y tributaria que está vigente”, aseguró el director de Rentas Comerciales del Municipio, Félix Acuña, a El Diario.
El funcionario remarcó que son más de medio centenar de comercios los que están en el listado por incumplimiento y señaló que los operativos seguirán en todo el distrito.
“Obviamente estamos calificando los comercios que visitamos y en esta primera etapa apuntamos a los contribuyentes más grandes, que son los que deberían dar el ejemplo, pero la idea es abarcar a todos”, explicó Acuña.
En tanto, el funcionario remarcó: “las puertas del Municipio están abiertas para que los contribuyentes puedan evacuar cualquier inquietud y saber qué deben presentar para estar al día”.
La clausura por la falta de declaración jurada es preventiva por el lapso de 72 horas y en caso de presentar otras faltas, ya será el juez quien decida la multa y si le corresponde más días de cierre.
Recaudatoria
En sus discursos anunciando un año difícil, Zúccaro nombró en más de una oportunidad a los inspectores como los hombres que deberían “salir a buscar de dónde recaudar”.
La medida intenta regularizar la apertura de comercios en el marco de la ley municipal que rige el canon a pagar por los contribuyentes, en este caso los comerciantes. A su vez tiene un fuerte ajuste de tuercas que tiene que ver con lo recaudatorio, cumpliendo con severidad aquellas palabras del jefe comunal.
Y está claramente demostrado en los hechos, ya que en los últimos días, fueron clausurados comercios que desde hace años están abiertos y que jamás presentaron la declaración jurada, pero tampoco habían sido controlados o intimados durante ese lapso.
Ayer, en la ya acostumbrada clausura del día, fue el turno de un taller de chapa y pintura llamado Carmax que funciona en La Lonja y que según las fuentes oficiales, atendía por excelencia, automóviles de alta gama.
El local que fue detallado como un lugar de unos 300 metros cuadrados cubiertos, no presentó declaración jurada, ni declaró una ampliación aproximada a las medidas que ya tenía. Al mismo tiempo, los inspectores detectaron que no contaba con conforme de bomberos, ya que éste estaba vencido.
El lugar, estaba dentro de la nómina de más de 50 comercios a visitar y ayer le fueron colocadas las fajas de clausura.
Sin respuestas
Los vecinos de Villa Astolfi están más que preocupados por el caos vehicular que provoca el improvisado paso a nivel de la calle Las Piedras y la falta de controles. Aseguran que ayer por la mañana la cola de camiones de gran porte fue interminable e incluso reclaman el arreglo de la calle Las Piedras y Guido, salida de la localidad a ruta 8: “está destrozada por los camiones que ahora están rompiendo el resto de las calles del barrio, que son de tierra, porque no pueden doblar en el paso a nivel”, aseguró Ramón Echeverri.

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