Durante estos siete años, el clamor de los familiares de víctimas desaparecidas, la lucha de las organizaciones de derechos humanos, el avance de las causas de delitos de lesa humanidad y los juicios a los represores se reflejaron sin pausa en la página de primerafuente, fiel a su compromiso en defensa a la vida y a la dignidad humana.
Después de seguir los distintos pasos procesales de las principales causas, llegó en agosto de 2008 el primer juicio histórico en la provincia (con un alto nivel de repercusión nacional) que terminó con la primera condena a prisión perpetua a Bussi y a quien fue su jefe en la época del horror, Luciano Benjamín Menéndez. Ambos fueron hallados culpables por la desaparición y muerte del ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse. Pero ninguno de ellos fue enviado a la cárcel, sino que siguieron gozando del arresto domiciliario, Bussi, en un country de Yerba Buena, y Menéndez, volvió a Córdoba.
En el primer semestre de 2010, se realizó el segundo debate por los casos de 22 víctimas que estuvieron detenidas en cautiverio en la ex Jefatura de Policía, lugar donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención más sangrientos durante la última dictadura. En el camino se murieron los represores Mario Zimmerman y Alberto Cattáneo, dos de los ocho imputados, y Bussi zafó por razones de salud, mientras que sólo terminaron condenados Menéndez, Roberto “El Tuerto” Albornoz, y los ex policías Carlos y Luis De Cándido. Sólo Albornoz y uno de los De Cándido fueron enviados al penal de Villa Urquiza. Menéndez fue condenado otra vez a prisión perpetua, pero volvió a su casa.
En febrero de este año se realizó el último juicio por el caso Romero Niklison, que terminó con la tercera prisión perpetua a Menéndez, y la segunda, a Albornoz, por el fusilamiento de cinco militantes Montoneros en el barrio Echeverría.
Ahora se espera para octubre próximo, el histórico debate que sentará por primera vez en Tucumán al dictador Jorge Videla en el banquillo de los acusados. Junto a Menéndez y a otros cuatro imputados, será juzgado por la muerte de Osvaldo de Benedetti, que habría ocurrido -en un lugar que no fue identificado del territorio tucumano- el 21 de julio de 1978 en manos del personal militar perteneciente al III Cuerpo del Ejército en un simulado intento de fuga.
Mientras tanto avanza el expediente de la megacausa del ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, el centro clandestino más sangriento y el más grande del NOA, según los investigadores de la Justicia. Este debate, previsto para el año próximo, reeditará nuevamente el dolor y la impotencia de cientos de familias y allegados a las más de 100 víctimas que perdieron en ese lugar su vida bajo la tortura y el asesinato en manos de los militares.
Primerafuente seguirá con su compromiso de levantar su voz cada vez que se reclame justicia por una violación a los derechos humanos, uno de los delitos más aberrantes que aún mantiene encendida a toda la sociedad tucumana.

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