Organizado por la secretaria de Cultura y Educación del Gobierno Municipal de Azul, la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), la Coordinación Municipal de Derechos Humanos, y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Azul ( A.P.D.H.).
En esta oportunidad estuvo acompañada por la secretaria de Cultura y Educación Estela Cerone, la decana de la Facultad de Derecho de la Unicen Laura Giosa, el presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Azul Fernando Whilem, y Maio Zaizar de la Coordinación municipal de Derechos Humanos, además se encontraba presente Enrique Rodríguez, presidente de la Biblioteca Ronco, quien puso el lugar a disposición.
Luego se refirió al libro el profesor y comunicador de la ciudad de Olavarría Jorge Arabito. Para continuar, la escritora comentó: “En 2009 tomé contacto directo con el caso. Tenía conciencia que ese juicio era algo histórico, fue un juicio que duró casi un año pero a las dos semanas me di cuenta que tenía un libro ahí, con todas esas historias que se entrelazaban”
En relación a Tucumán Sibila agregó: “Tucumán es una provincia arrasada por el terrorismo de estado, con un matriz de miedo increíble que se fortaleció con el operativo independencia, en base a esto quedó una policía adiestrada por el ejército. Es una provincia que perdió su masa crítica y todavía no la pudo recuperar. De esa matriz de miedo surgieron las redes de trata”
Para continuar la escritora aclaró que en nuestro país los prostíbulos están prohibidos desde 1937 y que se considera un delito la explotación sexual “Esa mujer que está en un prostíbulo está explotada, le cobran alquiler, ropa, medicamentos, absolutamente todo y del resto de plata que sobra le dan, en algunos casos el 50 %”
En relación al modus operandi explicó: “utilizan dos formas, una es el engaño laboral, el perfil de mujeres que buscan es de mujer pobre, menor de edad, con conflictos familiares y bajo nivel educativo o analfabetas. El otro tipo de engaño es el afectivo, un hombre mayor seduce a una chica que seguramente pertenece a un hogar en crisis y la convence para salir de ahí e irse a otro lugar”
Para continuar, expresó que el caso de Marita Verón fue diferente “A Marita la atrapan por la fuerza, hasta ese momento era una chica de clase media, normal, con la secundaria terminada, con una hija, un novio, tenía su propio departamento y una fuerte contención familiar. Cuando se produce el secuestro sus padres demostraron sus grandes recursos intelectuales para salir a buscarla. Lamentablemente no la encontraron, pero hicieron todo lo posible, Marita estaba en una zona VIP, seguramente los denominados clientes pagaban más porque era Marita Verón, la que estaba siendo buscada en Tucumán”
Para finalizar la escritora comentó que no existe el crimen pasional sino la violencia de género y que tampoco existe el trabajo o servicio sexual sino la explotación de mujeres que sufren y padecen esa realidad todos los días.

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