La traza fue demarcada a fines de marzo pasado con tramos de pintura verde y línea amarilla para diferenciar los dos sentidos de circulación en el corredor de un metro y medio.
"El recorrido es más directo", "el viaje es más tranquilo" o "el ciclista está más a resguardo de los autos", es el balance positivo que realizan los ciclistas, la mayoría estudiantes, que incluso dijeron sentirse "más seguros" al llegar al predio de la Ciudad Universitaria de Rosario (CUR) por un sector con más circulación de gente.
La bicisenda había sido reclamada en el marco de un plan de seguridad para entrar y salir del CUR. Está conectada con las de Alem y Necochea, que a su vez empalman con las de Pellegrini y 27 de Febrero.
La traza fue demarcada a fines de marzo pasado con tramos de pintura verde y línea amarilla para diferenciar los dos sentidos de circulación en el corredor de un metro y medio.
El proyecto había sido propuesto por los concejales justicialistas Norma López y Roberto Sukerman y luego el Ente de la Movilidad propuso incorporar el doble sentido de circulación.
"Vengo todos los días en bicicleta y es muy bueno no tener que estar esquivando autos. Es una forma de reconocer al ciclista y creo que fomentó que más gente venga a la facultad en bicicleta", evaluó Franco Roncarolo, de 23 años y estudiante de cuarto año de Psicología, quien sólo objetó que los colectivos que giran en Berutti invaden los últimos metros del carril para ciclistas. "Se olvidan que hay bicisenda y hay que estar esquivándolos", apuntó.
"Que sea de doble mano es muy bueno, tanto para los que andamos en bicicleta como para los autos, que pasan más despacio, y los colectivos te respetan un poco más", sumó Patricio Trucco, de 26 años, también estudiante de Psicología.
Para David Esme, estudiante de ingeniería electrónica, una ventaja de la doble mano es que el recorrido para llegar al CUR es "más directo" que antes, cuando debía tomar La Paz o Cerrito.
"Tenés la tranquilidad de que de frente sólo van a venir bicis. No tenés que estar cuidándote de que te encierre un auto o una moto y, al ser respetado, vas más seguro", dijo, al igual que Leandro Ponce, de Arquitectura, quien destacó "el tiempo y la plata que te ahorrás en colectivos".
Como contracara, algunos comerciantes plantearon que en ciertos horarios se advierte más concentración de autos en la calle, a lo que se suman los rodados estacionados en doble fila.
Sin embargo, según Marcelo Alvarez, de la agrupación ecologista Masa Crítica, la bicisenda no restó un carril porque la calle "era de calzada y media".
"A algunas personas les provoca incomodidad la doble mano, pero vencido el temor inicial el sistema funciona muy bien. Supone un cambio de hábito para los conductores y también para el peatón, que tiene que mirar para los dos lados antes de cruzar", dijo.


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