Así lo expresó la psicóloga y sexóloga María Elena Villa Abrille, quien disertó en las primeras Jornadas Informativas sobre Sexualidad y Afectividad en la Diversidad Funcional. En diálogo con Infoeme habló sobre los miedos más comunes y señaló que la información es el camino para derribarlos.
En primer lugar, Villa Abrille señaló que la mayor angustia de los padres de chicos con discapacidades y los profesionales, es la falta de información. “Eso genera angustia, y hay represión, no se deja, no se puede, no se debe. Entonces con la información se allanan muchos los caminos”, definió la sexóloga.
Explicó que “es importante saber que cuando hablamos de sexualidad no hablamos solamente de genitalidad. Es algo más abarcativo. Nacemos sexuados y morimos sexuados, lo llevamos toda la vida, y no hay sexualidades especiales. La sexualidad de ellos es igual a la de todos nosotros por lo tanto es una la sexualidad humana. Lo que sí varía es la situación en la que cada uno está. De pronto una persona que acaba de tener un bebé está en otra situación a cuando tenía 15 años, a un bebé a un adolescente, un adulto, un anciano, una persona con alguna discapacidad”, definió Villa Abrile.
Las jornadas se desarrollaron en la Casa del Bicentenario. Fueron organizadas por la Mutual Gestar Anhelos y estuvieron abiertas a padres, familiares, profesionales, y la comunidad en general. La disertadora agradeció la invitación a los impulsores y destacó que las jornadas son muy importantes no sólo en el ámbito de Olavarría por toda la influencia que tiene en la zona sino por el tema que abarca. La acompañó en la actividad Mariana Paez, una mujer con síndrome de down totalmente independiente que trabaja en el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. “Ella a da su testimonios a los jóvenes, a los padres y a la comunidad y es muy importante saber que tienen ellos para decir. El lema es `por nosotros pero nada sin nosotros´”, destacó.
María Elena Villa Abrille fue la fundadora del área de discapacidad del Pami a nivel central. A lo largo de su experiencia, que se remonta a los años ’80, puede afirmar que el sistema educativo se está capacitando cada vez más. “En aquel momento yo preguntaba en las escuelas y me decían no acá no pasa nada, y sí que pasaba pero no podían abordarlo y bueno, hoy consultan, hacen capacitaciones para los docentes, porque a los docentes les cuesta mucho como me costaba a mi para formarme como sexóloga. Yo hice mi formación cuando tenía 40 años, tres hijos, y había cosas que yo no sabía y tuve que hacer el pasaje por mi persona, rever mis propios miedos, tabú, principios y todo lo demás. Que a mi no me guste es un tema mío, pero mi obligación es no enfermar, sino informar. Y si no estoy preparada para informar bien es referible que venga otro a hablar porque sino voy a estar hablando de algo que o me gusta hablar”, explicó.
En cuanto a las inquietudes más frecuentes de los padres de personas con discapacidades, contó que la mayoría se preguntan si sus hijos van a poder tener hijos y que la genitalidad es algo que los preocupa mucho. “Tenemos que poder explicar que tienen derecho a una genitalidad como cualquiera de nosotros, también tenemos a estar informados sobre los riesgos de una paternidad que no sea responsable. También hay que saber que las personas con un déficit cognitivo van a tener acceso a la genitalidad algunos, pero otros no y va a pasar por estar de novios, decir que están de novios, estar de la mano, tener a quien regalarse una flor que no sea el papá, la mamá, la abuela y la maestra, darle un beso y que no sea la mamá, el papa, la maestra y la tía. Poder elegir a quien le doy afecto porque sexualidad es genitalidad, es caricias, es amor, es afectividad, son sentimientos, es dar y recibir, todo eso”, definió.
Por último, la especialista sostuvo que la concientización en el tema “es un largo camino, porque además lo que más discapacita es la mirada del otro. La sociedad es quien me marca la diferencia, me dice vos no sos igual al otro, y si el otro es quien me mira hay que cambiar este modelo social. A partir de que lo cambiemos vamos a hacer todos iguales con diferentes funciones, unos podrán mejor una cosa, otros podrán otra”, definió, y agregó: “Hay que ver a la persona con una diversidad funcional o discapacidad desde su forma de manifestarse desde la salud y no desde la enfermedad, desde lo que le falta o desde lo que no tiene”.
Mitos y miedos
La sexóloga detalló que hay varios mitos que giran en torno a la sexualidad y la discapacidad “Que son eternos niños, que son casi ángeles, que la sexualidad no es para ellos o bien, que son demonios que tienen una sexualidad exacerbada y son temibles”, contó. “No hay nada más erróneo que todo eso, porque como la sexualidad es dinámica, se aprende, se educa, se enseña en base del ensayo y error tiene que aprender como cualquier persona”, explicó Villa Abrile.
Respecto a los miedos, Villa Abrile señaló que “están del lado de los docentes y padres, y de pronto de las personas con discapacidades. `¿Y si los informó los estaré preparando para que se desbanden?´”, cuestionó, “No necesariamente. Yo he tenido en mi consultorio parejas de chicos con un déficit intelectual que vienen para saber como es tener una relación sexual genital. Porque ellos quieren saber y cuando uno más o menos les va explicando y ve que sabe uno y que sabe el otro, por ahí me dicen `mirá yo no sé si voy a tener algún día pero yo quería saber como era´. Y tienen razón, porque los papás muchas veces no saben como transmitírselo, como nos pasa a cualquier padre. Lo más importante escuchemos a las propias personas con discapacidades”, expresó la psicóloga.
También hizo referencia a la manera de transmitir esa información: “La situación es lo que hace que de pronto su sexualidad se pueda manifestar de una diferente manera pero no porque sea especial. Y sobre el tema hay mucho tabú, desconocimiento y así bien existe una ley para hablar de una educación sexual cuesta mucho bajar del libro de la información, pasarlo por nuestro cuerpo y trasmitirlo. Es decir, si yo no puedo transmitir con libertad y conciencia lo que estoy diciendo, a lo mejor tengo un discurso pero con mi cuerpo estoy diciendo otro”, y ejemplificó: “Si hablamos de la masturbación que es un acto sexual, el primero privado e íntimo, y a padres y docentes les preocupa mucho y no saben que es normal, hay que enseñarles que es algo que se hace en la intimidad, no se puede hacer en cualquier momento, a cualquier hora y delante de todos. Son hábitos que se enseñan y se aprenden. Pero si a mi me cuesta decir la palabra masturbación como puedo transmitírselo a otro si digo masturbación y me pongo toda colorada”, sostuvo la psicóloga
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