Sesionó el Concejo mientras Baragiola se sometió a varios chequeos de salud

El Concejo Deliberante sesionó ayer sin la presencia de la radical Vilma Baragiola, quien por razones de salud solicitó una licencia que la mantiene alejada de la escena pública desde hace varios días, mientras una comisión especial continúa analizando su actuación en relación al tratamiento de un proyecto de ordenanza promovido por el Sindicato de Camioneros, en torno a lo cual fueron realizadas distintas denuncias que derivaron en la remoción del secretario del cuerpo, Antonio Costantino.

La ausencia de la concejal obligó a que la sesión fuera presidida por el vicepresidente primero del cuerpo, Héctor Rosso y que la banca de Baragiola fuera ocupada por el concejal suplente, Gonzalo Quevedo. Durante la jornada hubo diversas versiones sobre el estado de salud de la dirigente de la UCR algunas de las cuales, indicaban que se encontraba hospitalizada. Sin embargo, sus colaboradores más cercanos aclararon que la concejal ingresó ayer a un sanatorio para someterse a distintos estudios, para verificar su condición médica luego de que se le diagnosticaran "problemas estomacales, pérdida de peso y deshidratación". De este modo desmintieron que se encontrara internada. La salud de Baragiola se constituyó en un asunto de interés en un contexto en el cual, su figura quedó expuesta a mútiples críticas de parte de diferentes bancadas que reclamaron su remoción de la presidencia del Concejo, luego de que la dirigente del Sindicato de Camioneros, Eva Moyano, denunciara que desde el radicalismo le habían solicitado "colaboraciones" para tratar un expedietnte por el cual, el gremio solicitaba que se retirara del listado de bienes patrimoniales un chalet de su propiedad, ubicado en Santa Fe y Falucho.

Camioneros pretendía obtener así una autorización que le permitiera utilizar ese terreno para ampliar las instalaciones de su hotel, ubicado en un lote lindero. Luego de eso, el Comité de la UCR presentó una denuncia ante la Justicia para que Moyano aclarara sus dichos, tras lo cual la sindicalista aclaró ante un fiscal que "nadie pidió una cantidad de dinero", admitiendo haber tenido una conversación en su despacho con Baragiola, el secretario del cuerpo, Antonio Costantino y el asesor del bloque de la UCR, Emiliano Mensor. Moyano dejó en manos del fiscal una filmación de esa conversación, cuyo contenido fue ampliamente difundido provocando que distintos bloques calificaran a la charla como "indebida".

A partir de esto, varios concejales resolvieron remover a Costantino y promover la destitución de Baragiola como presidenta del cuerpo. Finalmente se decidió impulsar la creación de una comisión especial, que esta semana inició sus actividades para analizar su actuación. En ese contexto la dirigente de la UCR informó haber experimentado un deterioro en su condición de salud, solicitando una licencia médica que de momento concluiría mañana, por lo que podría regresar a sus actividades el lunes próximo.

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