Servi Trinitatis: sobreseen a los curas con fuertes cuestionamientos

“Debemos replantearnos la sociedad que queremos para el futuro y si este tipo de instituciones, ahora permitidas y por ende legales, deberían formar parte de ella”, dijo el juez Filinto Rebechi del Tribunal de Impugnación Penal (TIP). Lo hace al firmar junto a la jueza Verónica Fantini el sobreseimiento de los curas Antonio Martínez Racionero y Ricardo Latorre Cañizares, los curas españoles de Servi Trinitatis que fueron denunciados por “reducción a servidumbre” por los familiares de las internas. Los jueces admitieron que dos personas ingresaron al “cenáculo” siendo menores de edad.
Rebecchi y Fantini, de esta manera, ratificaron el sobreseimiento que había dictado la jueza Florencia Maza en un fallo conocido ayer.

En su voto Rebechi dijo que el Instituto Secular “Servi Trinitatis” fue aprobado, previo visto bueno del Vaticano, por el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, el 19 de junio de 2007.

“Todas las internas que ingresaron al ‘cenáculo’ lo hicieron por su propia voluntad”, dice el juez. El encomillado de ‘cenáculo’ es del juez y lo utilizó en toda la sentencia.

Al refutar la acusación de los familiares (de que los curas reclutaron a los menores para reducirlos a servidumbre), Rebecchi dijo que esto “no se encuentra acreditado en la causa”.

Los niños

Los jueces Rebechi y Fantini admiten que por el ‘cenáculo‘ pasaron menores. En uno de los casos, una menor fue restituida luego del pedido de los padres. Esto demuestra, para los jueces, que no eran obligados ni retenidos.

En el caso de dos chicas, los jueces del TIP sostienen que “ingresaron cuando no habían cumplido la mayoría de edad, los padres de estas dos últimas, no tomaron ningún tipo de medidas para lograr que las mismas retornaran a su casas, como sí sucedió con la menor B... ”.

A la hora de rechazar la existencia de un delito, Rebechi dijo que el reclutamiento de las internas de Servi Trinitatis se hizo “dentro de los cánones permitidos por la sociedad en sus leyes”.

Severo cuestionamiento

Rebechi en un último párrafo de análisis dijo: “Comprendo, como padre, la situación por la que están pasando los querellantes particulares en relación a lo acontecido con sus hijos por su ingreso al ‘cenáculo’, pero por otra parte deberíamos replantearnos -incluyéndome- cuál es la sociedad que queremos para el futuro y si este tipo de instituciones ahora permitidas y por ende legales, deberían formar parte de ella”.

Cabe recordar que Antonio Martínez era vicario del obispado de La Pampa, el segundo del entonces Fidel Brédice, cuando en mayo de 2008 estalló un escándalo: ex integrantes del Instituto católico Servi Trinitatis (fundado en España) y familiares de los internos denunciaron que mujeres y adolescentes eran reclutados y sometidos a prácticas religiosas que doblegaban su voluntad. También acusaban al cura Ricardo Latorre, también proveniente de España.

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