En diálogo con Radio Pacífico, el titular de AMET explicó por porqué su gremio no va al paro mañana y argumentó que "bajo ningún punto de vista pondrán en tela de juicio a los demás ante el acatamiento". “La medida de fuerza, de ser necesario, llegará después de que el Gobierno no responda a las requisitorias acordadas”. “Todavía estamos dentro del marco de acuerdo: junio era para negociar, por lo tanto nos mantenemos en esta posición”, dijo. “Los paros responden a estrategias gremiales, distintas a las nuestras, porque entendemos que cerrar una puerta es fácil, lo difícil es volver a abrirla”.
“Queremos ser claros y responsable, por ese motivo las medidas de fuerzas de ser necesario vendrán después de que el Gobierno no nos atienda o no responda a nuestras requisitorias en marco de negociación. Mientras tanto la ley en ese aspecto es claro, y en el marco de la buena fe, tenemos que mantenernos en esta posición. De igual forma, estamos muy atentos y expectantes de la reunión con la gente de Hacienda, y después que tengamos las precisiones del Gobierno en cuanto a lo que pretende responder a nuestro pedido (del nuevo escalón al blanqueo del básico) ahí recién veremos y actuaremos en función”.
“Mientras tanto, no queremos adelantarnos porque no es serio y no es propio de dirigentes que nos entendemos por lo menos responsable de lo que firmamos”, se justificó el gremialista.
“En estos casos, amerita esperar la respuesta del Gobierno a nuestros reclamos, adelantarnos sería no cumplir con lo pautado. Para nosotros el paro no es serio porque responde a una forma de encarar nuestra responsabilidad en este marco de acuerdo. Pero cada uno será responsable de lo que hace y pagará los costos. Como pasa con nosotros, que estamos pagando costos por esta posición de seguir dialogando; pero entendemos que es válido pagar ese costo en tanto y en cuento se logren resultados. Si no hay resultados, tiempo para cambiar siempre hay. Lo que pasa que para nosotros cerrar puertas es muy fácil, pero después para volver a abrirlas se complica”, agregó.
Luego de mostrar una visión distinta a los demás gremios docentes y justificar el principio de la “espera”, Bojorque analizó la posición asumida de aquellos que decidieron convocar al pero: “Son estrategias diferentes, pero tienen el mismo objetivo que es llegar a fin de año con el básico en mil pesos. De ninguna manera vamos a poner en tela de juicio el accionar de los gremios, pero nuestra postura es continuar esperando la respuesta del Gobierno como fue pautado”.
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