Se trata del “Crimen de Huaco”. El Tribunal efectuó la reconstrucción del hecho. Los abogados querellantes minimizaron los dichos de una testigo “amiga íntima” de la víctima, que dijo que la hija le contó que al cuchillo “lo había sacado su madre”.
Por la mañana, durante la audiencia fueron examinados cinco testimonios. Uno de ellos, el de una amiga íntima de Toledo y la víctima dijo que la hija de la pareja le contó el día del homicidio que “su madre había sacado el cuchillo. Fue todo por mi culpa”, indicó la testigo que le dijo Gema Yanet Toledo. Esta circunstancia fue resaltada por la defensa de Toledo, que ejerce el abogado Gabriel Pavón, quien agregó que “son varias las contradicciones en los dichos de la hija de la víctima que aquí tomaron cuerpo”.
El Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo 6 de septiembre, oportunidad en que podría culminar la recepción de testimonios. El hecho investigado se registró el 10 de mayo de 2012, en una vivienda ubicada en una de las márgenes del Río Huaco.
La audiencia
Tal como estaba prevista la audiencia se reanudó ayer a las 9.00, ante el Tribunal de la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de la Capital, y rápidamente fueron examinados varios testimonios.
El primero fue el de María José Simes, una docente que dijo ser “muy amiga” de la pareja compuesta por Sergio Manuel Toledo y Ramona Antonia Montivero. “Vivíamos al lado, pero después me entregaron mi casa y me fui del barrio. Aún así seguimos viéndonos porque allí quedó viviendo mi madre y yo iba a verla casi todos los días”.
La testigo indicó que la pareja “era ejemplar. Buenos vecinos y estuvieron a mi lado y me dieron mucho apoyo cuando me separé”, por lo que el día del hecho reveló que “recibí un mensaje de Gema (la hija del matrimonio y única testigo presencial del hecho que decía Papá mató a mamá. G”.
Dijo que en un principio pensó que se trataba de una broma, pero después fui hasta la casa de mi mamá y ya estaban todos los vecinos. Uno ofreció su combi y nos fuimos todos a Huaco, donde estaba Gema. Ahí hablamos mucho”.
Indicó que cuando llegó al lugar del hecho “había mucho desorden. Vasos tirados en el piso y una cuchilla”, por lo que se le mostró la que secuestró la Policía el día del hecho y la reconoció sin dudar.
Ante preguntas de la defensa, encabezada por el doctor Gabriel Pavón, la testigo indicó que Gema Yanet Toledo “me dijo en un momento que a la cuchilla la sacó mamá, pero después me dijo que la había sacado su papá. Noté que estaba confundida, estaba muy nerviosa, me parece que estaba en shock”.
Otro de los testigos, el señor Pablo Nicolás Ávila contó que “siempre nos juntábamos con Toledo a jugar al fútbol y después nos quedábamos a tomar unos vinos” y puntualizó que con la señora Montivero “nunca nos llevamos bien. Ella me acusaba de sacarlo a Toledo a tomar vino, pero no era así”.
“Un día estábamos tomando y escuchando música y ella vino y nos insultó a todos. Yo también la reté, pero ella fue hasta la casa y trajo la pistola, me parece que era la de Toledo y me apunto a la cabeza diciéndome que me iba a matar. Por suerte no pasó nada”, indicó.
Otro de los testigos, Antonio Carrizo contó que Ramona Antonia Montivero “era brava, muy brava, un día estábamos tomando unos vinos y escuchando música y ella vino y comenzó a retarlo a Toledo. En eso sacó una pistola y le disparó, pero gracias a Dios le erro el tiro”.
Finalmente el Tribunal resolvió un cuarto intermedio hasta el próximo viernes seis de septiembre, a las 9.00, oportunidad en que se examinarán los testimonios restantes y, si el tiempo alcanza podría escucharse los alegatos de las partes.
La reconstrucción
Por la tarde, a partir de las 17.30 se cumplió la reconstrucción del hecho, ordenada por el Tribunal de la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de la Capital.
A esa hora, el Tribunal en pleno, con su presidente Roberto Alfredo Pagotto y los jueces Carlos Nieto Ortiz y Jorge Gamal Abdel Chamía se constituyó en la vivienda ubicada al costado del Río Huaco, a escasos metros del puente sobre la Ruta 75, donde se registró la tragedia que culminó con la muerte de Ramona Antonia Montivero.
En el lugar ya estaba preparado un impresionante operativo de seguridad, con efectivos de la Comisaría de Tribunales y el fuerte apoyo de uniformados de la Comisaría de Sanagasta, además de la Brigada de Acción Operativa (BAO) y sus pares del CAEP, el cuerpo especial del Servicio Penitenciario Provincial SPP.
Junto a los miembros del Tribunal arribaron al lugar los doctores Gabriel Pavón, defensor técnico del imputado Sergio Manuel Toledo y Gustavo Galván y Ana Astorga Fuentes, querellantes particulares, es decir abogados de la familia de la víctima. Las actuaciones corrieron por la secretaría de la doctora Florencia Fernández Valdés.
Con la vivienda, escenario de los hechos vallada y cercada, los protagonistas rodearon la galería, donde fue encontrado sin vida el cuerpo de la víctima. Desde un móvil de traslado de detenidos del SPP descendió Toledo, esposado y fuertemente custodiado por efectivos del CAEP. Minutos después comenzó efectivamente la diligencia procesal, cuando el juez Pagotto le indicó a Toledo que cuente cómo se habían desarrollado los hechos.
El enjuiciado contó que llegó a la vivienda a buscar las llaves de la camioneta y que Montivero comenzó a agredirlo. “En un momento comenzamos a forcejear y ella me gritaba solamente muerto te vas a ir de aquí”.
El imputado reiteró los detalles de los hechos que ya había formulado tanto en sede policial, como en la instrucción y durante el juicio, en un relato que coincide en su mayor parte con el de su hija Gema Yanet Toledo, único testigo presencial del hecho.
La diferencia en ambos relatos está centrada en el hecho de que la hija dice que Toledo ingresó al dormitorio a buscar la cuchilla y Toledo que asegura que nunca ingresó y que fue Montivero quien sacó la cuchilla.
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