El economista Juan Manuel Garzón estimó ayer, que “por la sequía, Córdoba perderá en la campaña 2008/2009, poco más de 600 millones de dólares”.
Para el economista del IERAL, no se trata de “una mala producción”, toda vez que bajará de 23 a 19 millones de toneladas, siendo una campaña similar a la de 2002/2003.
En el primer almuerzo de trabajo del año de la Fundación Mediterránea, Garzón dijo que por la sequía, hay “problemas serios, al norte de la provincia y bien al sur”. Sin embargo, dijo que “la franja media provincial y el sur, sin llegar a la zona cercana a La Pampa, están en condiciones bastante buenas”.
Garzón destacó que en el sur provincial, “el cultivo que está resistiendo es la soja de segunda y, en la medida que el clima acompañe, puede andar bien”. Por otro lado, Garzón estima que “en términos de valor agregado, este año, se resignarán $ 4.100 millones, lo cual implica entre cuatro y cinco puntos del producto bruto interno”.
36 millones de dólares por cada punto de retenciones
Garzón detalló que, además de la sequía, los principales problemas para el sector, están focalizados en “los derechos de exportación”. “Estimamos que Córdoba va a resignar unos 1.300 millones de dólares, de mantenerse” las retenciones a los niveles actuales, evaluó Garzón.
Aseveró que “el mayor aporte está concentrado, en un 90 por ciento, en la soja y sus derivados (…) es decir, más de 1.000 millones de dólares” de las retenciones que surgen, de la cosecha local.
Garzón también estimó que “por cada punto que, eventualmente, se rebajara de los derechos de exportación de soja, Córdoba recibiría 36 millones de dólares adicionales”.
O sea que, si se hubiera aprobado la resolución 125, sobre retenciones móviles, al valor actual de la soja, se estaría tributando tres puntos menos que el actual 35 por ciento y Córdoba pagaría 108 millones de dólares menos que lo que actualmente entrega por derechos de exportación.
Además, Garzón aseguró que “los precios de las commodities no son un problema hoy para Argentina, pese a que han caído en los últimos 6 ó 7 meses, pero el nivel se mantiene por encima de los promedios históricos”.
“Una soja a entre 300 y 400 dólares la tonelada es un buen precio, dado lo que ha pasado en los últimos 30 años”, aseveró Garzón.
“La tendencia, en el caso de la soja y de varias commodities agrícolas, es haberse estabilizado, desde hace 4 ó 5 meses”, sin más caídas. Para Garzón, la clave en el mantenimiento del precio está en que “hay una parte del mundo que resiste a la crisis, que es el Asia”.
Las secuelas para la industria metalmecánica
En cuanto a los problemas de la industria metalmecánica, Garzón detalló tres puntos principales: “La caída de demanda externa, con un fenomenal problema para la industria automotriz puesto que casi dos de cada tres autos que se producen en Argentina se exportan; el problema de la paridad cambiaria por devaluaciones en países vecinos, sobre todo Brasil; y la desconfianza y caída del mercado interno”.
Garzón agregó que el “mercado argentino también se cayó fuertemente, más aún que Brasil y México”. Además, el economista resaltó que “mientras que en los países vecinos, la caída se está desacelerando en enero y febrero, no ocurre lo mismo en Argentina”.
Garzón puntualizó que “el caso más preocupante de las terminales automotrices de Córdoba es el de Iveco, que fabrica camiones, que están comprendidos en la demanda en mayor caída en el mundo, que es la de bienes de capital. Y los problemas de producción ya han pasado al empleo, con pérdida de puestos de trabajo”.
El economista señaló que, “en ciclos malos, la caída del empleo representa la mitad de la caída de la actividad de la industria automotriz”, pero agregó que no se puede estimar cuánto caerá la actividad del sector, en este año.
También disertaron el titular de la Fundación Mediterránea, Sergio Roggio y el especialista en materia fiscal, Marcelo Capello.
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