El único imputado es Enrique Blas Gomez Saa, que durante la dictadura se desempeñó como mayor de la VIII Brigada de Infantería de Montaña.
Según algunas denuncias, Gómez Saa era el segundo en Inteligencia después del fallecido Orlando Dopazo. También se lo señaló como el responsable de la inteligencia a nivel estudiantil.
El periodista Ramón Abalo, autor del libro "El terrorismo de Estado en Mendoza", escribió en Proyectario una anécdota sobre Gómez Saá: "Hace unos años atrás, inmediatamente después de aparecer nuestro libro El Terrorismo de Estado en Mendoza, un día me encontré con un colega periodista en la redacción del desaparecido Diario El Tiempo de Cuyo. Fue en plena city menduca, y en torno a un aromático café surgió la charla del pasado y del presente en hechos que nos babía tenido en común actividad. Fue él quien puso en el tapete lo del libro. "Negro, me dijo, esto es para vos como una bomba que te puede explotar en cualquier momento..." Y por qué, le pregunté, y me contestó: "Son varios los milicos que te tienen ganas. El otro día me dijo el teniente coronel Enrique Gómez Sáa, que está medio loco y te tiene un odio de muerte... para ellos sos un subversivo que hay que eliminar". Esto dicho en 1989, aproximadamente. Gómez Sáa fue el segundo jefe de Inteligencia en la zona durante los años de plomo".
En otro juicio a represores en la provincia, Rafael Morán, periodista que estuvo detenido en 1976, hizo referencia también "a personajes reciclados que circulan por las calles de Mendoza: Enrique Gómez Saá, perteneciente al cuerpo de represores en el área de Inteligencia, vive en pleno centro y hoy es miembro de una empresa de seguridad privada". Así lo publicó el sitio Juicios en Mendoza.
En este sentido, en 2007 el Senado provincial modificó la ley de agencias de seguridad con el objetivo de evitar que represores estén al frente de esas empresas. En ese momento, en el listado de firmas cuestionadas aparecía la Cooperativa De Trabajo Sig Ltda, presuntamente a cargo de Gómez Saá.
Comentá la nota