Separada, la izquierda cordobesa busca su primera banca en el Congreso Nacional

Separada, la izquierda cordobesa busca su primera banca en el Congreso Nacional

El MST-Nueva Izquierda lleva a las Paso lista única de legisladores nacionales y Parlasur. En FIT no logró la unidad y presentó tres nóminas. En general, los nombres se repiten con las listas provinciales y salvo excepciones, se priorizaron las caras conocidas.

 La llamada “izquierda clásica”, que tradicionalmente levanta banderas de la lucha de clases y del anticapitalismo, refractaria al peronismo y afín a postulados del materialismo, presenta dos ofertas electorales en Córdoba para las Paso del 9 de agosto. Por un lado, el Frente de Izquierda (FIT), alianza entre la Izquierda Socialista (IS), el Partido Obrero (PO) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), y por otro el Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MTS-Nueva Izquierda). En el primer caso, los dirigentes no pudieron evitar la interna, y las candidaturas a senadores, diputados y a representantes del Parlasur se dirimirán en las primarias. En cambio, en el MST hay lista única. 

Difícil establecer si un acuerdo entre las dos vertientes (FIT+MST) daría como resultado la suma de los respectivos caudales electorales. Lo cierto es que hubo intentos de acercamiento, pero primaron diferencias políticas más notorias para la dirigencia que para el electorado o, más pragmáticamente, ganó el temor a compartir los habitualmente escasos lugares que suele ganar la izquierda en Córdoba.

Dos listas

En medio de un conflicto que se hizo notorio la semana pasada cuando visitaron la ciudad Jorge Altamira y Juan Carlos Giraudo, precandidatos a presidente y vice del PO y la IS, el FIT presentó dos listas de senadores, diputados y miembros del Parlasur. Por un lado, la lista “Unidad” (IS y PO) que lleva a Eduardo Salas para el Senado y a Liliana Olivero para Diputados. Por su parte, el PTS propuso a Hernán Puddú y Laura Vilches para Diputados, y a Leticia Celli para el Senado. La fórmula presidencial de este partido está integrada por Nicolás del Caño y Myriam Bregman.

A su vez, Salas es el primer candidato a legislador provincial del FIT (en este caso unido), seguido por Vilches, y Olivero-Puddu es la fórmula para gobernador y vice del espacio, para las elecciones del 5 de julio. 

“Nosotros no queríamos la interna, pero no se resolvían las candidaturas para una lista única, y en defensa de la unidad, y para evitar la ruptura, se presentaron las dos”, explicó Salas en diálogo con LA MAÑANA. Por otra parte, el candidato aseguró que la interna para las candidaturas al Congreso de la Nación “no tiene que ver” con el conflicto planteado por el acto de Altamira. Puddu no fue invitado al evento, por lo que acusó públicamente a Olivero de “divisionista”. “Estamos trabajando en forma conjunta”, afirmó el dirigente.

Por otra parte, Salas aseguró que la presentación de dos listas para las Paso “no incidirá” en la campaña provincial del FIT, donde la fuerza intentará incrementar su presencia legislativa en Córdoba. Según consideró, el espacio está en condiciones de ubicar “tres legisladores” en la Unicameral, lo que triplicaría la representación de la izquierda. Como antecedente inmediato, destacó el 10,39% que obtuvo la fuerza este domingo en Mendoza, superando el 6,8% que tuvo en las Paso de esa provincia. En cualquier caso, destacó que cualquier banca obtenida por el FIT, en el Parlamento o en la Unicameral, será ejercida en forma rotativa.

Nueva Izquierda

El MST-Nueva Izquierda lleva a nivel nacional la única fórmula presidencial integrada por Alejandro Bodart y Vilma Ripoll.

En Córdoba, el espacio propone para diputados a Sofía Gatica, Mario Neme, Marina Acosta y Norberto del Caño. A senadores, el espacio lleva a Raúl Gómez y Verónica O’Kelly. En tanto, Luciana Echevarría, quien a su vez buscará un lugar en la Legislatura provincial de Córdoba, encabezará la lista nacional al Parlasur. El MST apuesta a conquistar el voto de los sectores relacionados con el ambientalismo y con la agenda de la política de género. Y en algún punto, la izquierda «clásica» en general suele llevarse el voto de un electorado «anti política», o defraudado por la dirigencia tradicional.

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