“Déme dos naranjas, dos bananas, un atadito de perejil, una batata, tres papas y un cuarto de zapallo” le pide Rosana Quiñones, una empleada del hospital local, a quien atiende una verdulería en pleno centro de Sáenz Peña. “Ah, y si me alcanza, déme dos naranjas más”, completa.
Los consumidores se quejan de que en los últimos dos meses hubo aumentos considerables en los precios de las frutas y verduras que habrían alcanzado el 60%. Los comerciantes, admiten esta situación pero alertan que deben soportar una gran mochila tributaria.
Qué dicen los comerciantes
Una crítica realidad plantearon algunos propietarios de verdulerías, indicando que las ventas cayeron más del 50 por ciento respecto de lo que se venía vendiendo hasta hace poco más de un mes, pero también reconocieron que los precios aumentaron casi en el mismo orden.
Se quejaron los comerciantes de la pesada carga tributaria y la cantidad de impuestos que se deben pagar todos los meses, para poder abrir las puertas todos los días. “Debido a esta situación, no se puede poner ni un solo empleado, y con esto no queda otra que tengan que atender los propios dueños de los locales comerciales, en la mayoría de los casos”, dijo Alberto Ramírez, un comerciante del rubro.
“Es imposible sostener ni siquiera un empleado, ya que con las constantes fluctuaciones en los precios, sobre todo en el combustible, hace que el precio de las frutas y verduras aumente cada semana”, señalaron los comerciantes consultados.
“Antes, hasta empleados teníamos”
Ante la situación algunos de los consultados afirmaron que “es imposible poder pagar a un empleado. Todo por la gran cantidad de impuestos que ahogan a esta cadena comercial”, como reprochó Emilia Swientozielski, propietaria de una céntrica verdulería.
Entre otras afirmaciones la mujer dijo que hasta hace un tiempo tenían varios empleados en las dos sucursales de la ciudad. Pero que ahora la atienden los dueños, ya que debido a la caída en las ventas “no es necesario tener tanta gente”.
Otra de las explicaciones que dio la propietaria del local fue que “a pesar de que los precios se dispararon cerca de un 50 por ciento para mantener las ventas incrementamos los valores pero muy por debajo de este porcentaje”, sostuvo.
“Nos salvamos porque no hubo heladas”
Por otra parte la verdulera explicó que “la calidad de las frutas y verduras que se consiguen en esta región es excelente, todo gracias a que las heladas todavía no golpearon al sector, y que las lluvias que se dieron hace al menos un mes pusieron los cultivos en muy buenas condiciones”, dijo.
Contrariamente al momento del clima, los afectó la situación por la que está pasando esta provincia y el país, donde hay una terrible inseguridad económica según apuntó.
“Si las heladas se pronunciaban como en otros inviernos, este año íbamos a tener que bajar las persianas y dedicarnos a vender banderitas por el mundial de futbol” ironizó.
“Y para tener un ejemplo de lo que aumentaron las verduras, hasta hace un mes pagábamos el cajón de tomates redondos a 180 pesos, hoy no se lo consigue por menos de 300 pesos. Así con estos precios, cómo querés que la gente compre, no se puede hacer más. Creo que desde nuestra parte pusimos todo lo que había que poner. Me parece que hay un sector que está mirando para otro lado y no nos está dando una mano, y al que le quepa el sayo que se lo ponga”, sentenció Emilia Swientozielski.
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