La defensora del Cliente Bancario, Graciela Muñiz, pidió este viernes sentido común ante las nuevas medidas que se pretenden imponer en las entidades bancarias. Además reclamó por la implementación en forma rápida de los "inhibidores visuales".
Muñiz consideró que la idea de dejar los teléfonos celulares en lockers, bolsas precintadas o mostradores de seguridad "suena a improvisado". Prosiguió: "Imaginemos un banco que recibe cientos de personas por día, tendrán que hacer fila para entrar al banco, fila para dejar el celular, fila para ser atendidos y fila para retirar el celular".
"Por otro lado, en el hecho lamentable que involucró a la joven embarazada Carolina Píparo, ella no fue ‘marcada' a través del celular, el delincuente actúo con impunidad pero con otra estrategia", afirmó a través de un comunicado enviado a adnciudad.com.
A su vez, la Defensora del Cliente Bancario le solicitó a los Bancos apurar la concreción de los inhibidores visuales, más allá de los tiempos reglamentados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), porque considera que: "Llevan mayor tranquilidad a los clientes".
"Esta es una medida proactiva - dijo - que refuerza la privacidad, pero queda incompleta si el BCRA hace diferencias para las grandes urbes o los pequeños poblados: así no se salvaguarda la seguridad de todos los argentinos y se generan diferencias inconcebibles. Y bien sabemos que lo que indica la casa central de un banco se puede concretar en horas".
Recordemos que la reglamentación del BCRA establece la realización de estas mamparas en un primer plazo, hasta el 30 de junio, para las grandes ciudades, y hasta el 31 de diciembre para los pueblos y urbanizaciones más pequeñas.
Por último, Muñiz sostuvo que "los bancos están en condiciones de invertir y modificar ahora, en tiempo y forma", pese a que el BCRA determinó que la realización de los denominados tesoros móviles, que cuentan con nuevos requisitos técnicos y brindarían mayor seguridad, se extienda hasta el 2012.

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