Especialistas iniciaron un monitoreo para detectar colonias de los mamíferos voladores que se alimentan de sangre y que ponen en riesgo también la salud de la población.
Una gran cantidad de personas asistió a una reunión realizada en las oficinas del Parque Nacional Copo, convocada por el Dr. Gabriel Ruso, especialista enviado por el Senasa nacional, quien estuvo acompañado por el supervisor en Santiago del Estero, Carlos Beggere, brindaron una charla en la que se hizo hincapié en la sintomatología de la rabia paresiante; cómo detectar y qué hacer ante un animal enfermo y se brindó abundante información sobre el vampiro transmisor de la rabia.
De esta forma se intenta sumar la colaboración de los productores para localizar refugios de este tipo de plagas, que eligen con guarida ranchos abandonados o pozos de agua. Una vez identificado el lugar, los encargados del Senasa deben ser informados, ya que cuenta con el equipamiento necesario para combatir los vampiros. De todas formas, desde ayer se hace un monitoreo en la zona.
La charla ofrecida a los productores permitió mostrar mediante proyecciones en power point los ejemplares que transmite la enfermedad y despejar también algunas dudas a los ganaderos, quienes temen las consecuencias de posibles infecciones por el contacto diario con los vacunos.
Quedó en claro que “la única solución es vacunar” y que una vez que lo hayan hecho deberán contactarse con el delegado local de Senasa, Dr. Carlos Krapovickas, y asentar la finalización de su vacunación para poder mover 30 días después los animales para comercializar.
A los pobladores de la zona afectada por rabia, ubicada al norte de Pampa de los Guanacos, se le aconsejó consumir temporalmente carne proveniente de otra región, para evitar riesgos de contagio."
Esto se realiza por el período que tarda la vacuna en actuar sobre el animal y de esta manera se impide que salgan animales de la zona incubando la rabia y vayan a manifestarlo en otros lugares donde pueden contagiar a vacunos, yeguarizos o incluso a personas.
“Este caso se dio puntualmente acá y no en toda la provincia y se tomó la decisión de establecer un radio de 15 kilómetros alrededor desde dónde se detectó el brote, donde esos productores tienen restringido el movimiento de animales hasta tanto no los vacunen”, explicaron los funcionarios.
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