Senadores y diputados aún no acuerdan sobre salud mental

El rechazo de la Cámara de Senadores a los cambios introducidos por Diputados, puede postergar por varios meses más la sanción de la ley de salud mental, que había comenzado a debatirse en 2007.
Los senadores insistieron con su proyecto original que deja de lado la figura de los equipos interdisciplinarios, y que evita prohibir expresamente la creación de nuevos neuropsiquiátricos que había propuesto la Cámara Baja.

Un largo camino todavía le queda recorrer a una nueva ley de salud mental que diputados y senadores vienen debatiendo desde hace más de dos años. Con el proyecto -de más de cuarenta artículos- se pretende garantizar las políticas públicas para la prevención de la salud en toda la población.

Pero senadores y diputados aún no se ponen de acuerdo sobre el tratamiento que la ley debe dar a los neuropsiquiátricos, y sobre quiénes son los responsables primarios de la atención de la salud mental.

El Senado provincial acaba de insistir en su proyecto original que en sus normas complementarias determina que las "colonias de salud mental serán para rehabilitación y no para reclusión de las personas allí internadas".

De esa forma los senadores dejaron de lado el artículo que había sido introducido en Diputados por el que se pretendía prohibir el uso del término colonias en el ámbito público y privado de la provincia de Salta, y también impedir la creación de "nuevos manicomios, neuropsiquiátricos o instituciones de internación monovalentes".

Por eso Diputados había preferido usar el término "establecimientos de salud mental".

Una acción de amparo promovida por la defensora oficial Natalia Buira contra la provincia por la vulneración de los derechos de los pacientes del Hospital Ragone y la Colonia Lozano, había puesto en marzo pasado en cuestión la política de salud mental del gobierno.

Poco antes, se había conocido que algunos pacientes internados en esos centros llevan allí hasta cuarenta años y no tiene prácticamente lazos sociales: una en realidad con la que, en teoría, la nueva ley debería terminar. El proyecto en el que insistió el Senado, además, elimina la figura de los equipos interdisciplinarios que había introducido Diputados como responsable de decisiones sobre la salud mental de los pacientes. En cuenta, insistió en su proyecto original en el que atribuye en general esa función al "profesional médico".

Según evaluó la presidente del Colegio Profesional de Psicólogos de Salta, Irma Lidia Silva, al insistir Senadores en su proyecto se convalida un "modelo hegemónico de una sola disciplina", una concepción "ya superada hacia varias décadas en todo el mundo", y que ha sido incluso desalentada por la Organización Mundial de la Salud.

Silva lamentó que Senadores haya dejado de lado las modificaciones que -con el aporte del Colegio de Psicólogos y de otras asociaciones- había introducido Diputados. "Fundamentalmente se había tenido en cuenta la necesidad de regular el riguroso seguimiento de los procesos terapéuticos, para preservar las expectativas de curación y evitar que los mismos agraven la dolencia, y garantizar la conformación de equipos interdisciplinarios", dijo la profesional.

Diputados y Senadores sí acuerdan por el momento en nuevas modalidades para la atención de la salud mental, entre ellos, los equipos de los hospitales generales y de los centros de salud, las h hospitales de día y de noche, las residencias protegidas y las casas de medio camino.

Ahora el proyecto pasará en segunda revisión a la Cámara de Diputados

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