La semilla se cultivó y germinó; falta riego y paciencia para empezar a cosechar-título

La semilla se cultivó y germinó; falta riego y paciencia para empezar a cosechar-título
La Asociación Civil Deseaa, la comisión que nació junto con el establecimiento, solicitó la colaboración de la comunidad azuleña para poder avanzar con la edificación del colegio, situada en la prolongación de la avenida Mujica. Guillermo Torassa, presidente del grupo, ponderó el compromiso de docentes y padres de la institución. Por su parte, Juana Blanco, directora de la escuela, rescató la educación que se imparte a los alumnos, más allá de los contenidos curriculares establecidos.
Los años pasan, inexorablemente, y la historia parece repetirse. De la misma manera que hace varias décadas se iniciaba la construcción de la Facultad de Agronomía, hoy orgullo de los azuleños, se encuentra la edificación de la sede de la Escuela Secundaria Agraria de esta ciudad: con un puñado de autoridades del establecimiento, padres y docentes escurriendo sus mentes para obtener los fondos que permitan avanzar con la obra, actualmente demorada, sin los avances que muchos esperaban.

La escuela municipal recibe de la comuna el dinero destinado al pago de salarios y del costo de los servicios del colegio que, desde hace casi cuatro años funciona en el sector que se le alquila a las damas del Sagrado Corazón, en la calle Rivadavia, entre Perón y Roca. Sin embargo, no percibe partida alguna municipal, provincial ni nacional, que pueda orientarse al pago de materiales y mano de obra de la futura sede del colegio que se construye en la prolongación de la avenida Mujica, entre la planta fabril de San Lorenzo y la ruta provincial 51. Allí, además de salones, cocina, baños y demás dependencias, el proyecto de docentes, padres, directivos y alumnos, abarca el contar con un invernadero, criaderos de animales de granja y un campo sembrado con soja en pleno crecimiento.

Juana Blanco, directora del colegio, destacó el compromiso del equipo docente y los padres, y transmitió la ansiedad de los alumnos de poder empezar a tener las prácticas a cielo abierto.

Por iniciativa del presidente de la Asociación Civil Deseaa, Guillermo Torassa, la idea era realizar la nota con este diario junto con la directora del colegio, Juana Blanco, y la directora de Educación Municipal, Victoria Martínez, aunque la funcionaria, por razones de agenda, no pudo estar presente.

Si bien se advierten algunos avances respecto de una visita anterior al predio, Torassa aclaró que "estamos todavía muy lejanos de poder cumplir el sueño de muchos". "Esto es una pequeñísima parte de lo que tendría que ser en el futuro la escuela. No es ni más ni menos que lo fundacional para poder instalar en el corto plazo las actividades prácticas y tener dos aulas que le permita a los chicos hacer la parte teórica de las prácticas. Ahora tenemos el gran desafío que es construir la escuela", definió.

El colaborador resaltó que "las obras realizadas hasta el momento han sido, fundamentalmente, gracias al aporte de los productores agropecuarios, a través de donaciones directas y de su aporte en la vacunación de aftosa", para hacer un llamado "solidario" a la comunidad azuleña en general, para poder proseguir con la construcción.

El aula que se está construyendo para dar la parte teórica del trabajo práctico.

"A partir de este momento tenemos que convocar a la sociedad en su conjunto. Les estamos haciendo la invitación a comerciantes, industriales, a los profesionales, al sector público inclusive. Insisto en mencionar que el municipio participa fuertemente en el tema del funcionamiento pero hasta ahora, por razones a lo mejor presupuestarias, no tiene afectación de dinero a la construcción de la escuela. Por eso hago un fuerte llamado a la solidaridad para que podamos, en el corto plazo, arrancar con esto que, ahí sí, estaríamos cumpliendo con el gran sueño que es construir el edificio propio de la escuela", precisó.

Planes para colaborar

"Se me ocurren algunas ideas de por qué alguien tendría motivo para hacer donaciones de dinero", dijo Torassa, para explicar con argumentos los planes.

"Uno de esos motivos es el devolver. El devolver es algo que yo, como el resto de los integrantes de DESEA, estamos ejercitando, que es el devolverle a Azul mucho de lo que Azul nos ha dado. No soy azuleño, pero el hecho de que me haya instalado aquí hace 40 años, implica que Azul nos dio mucho. Por eso estamos dedicando esfuerzo, tiempo y dinero, inclusive, para lograr este sueño. La segunda idea es imitar. Azul se construyó gracias a la participación del sector privado. ¿Ejemplos?: El Teatro Español, el Gran Hotel o el Cine San Martín. En otras épocas, otras generaciones hicieron posible el desarrollo edilicio de Azul. Invito ahora a que Azul haga la escuela; escuela de la cual Azul se tiene que enorgullecer de tener", detalló.

Guillermo Torassa y, de fondo, la parcela sembrada con soja, de cuya cosecha se podrán obtener algunos recursos para financiar el funcionamiento del establecimiento.

"El tercer punto que se me ocurre -añadió- es el de homenajear a mucha gente que a recibido de sus asesores no sólo dinero sino prestigio. Tal vez se pueda plasmar ese agradecimiento en alguna acción sobre la escuela: una placa, un aula o algo que lo represente. Y yendo a un motivo un poco más egoísta, el hecho de tener la posibilidad de tener un hijo, un nieto, un sobrino u otro pariente que pueda disponer de una escuela técnica agraria para estudiar, me parecer que puede ser un motivo válido".

El vocero aclaró que hasta existen exenciones impositivas, previstas por ley, para quien realice donaciones. "A veces la gente no encuentra el canal como para hacer su aporte; no tiene más que comunicarse con nosotros para poder ayudarlo a ejercitar esa acción. También, bueno sería que la gente se acerque al predio para observar qué se hizo, qué hace falta y bajo qué condiciones los alumnos se aprestan a iniciar sus prácticas en 2014", acotó.

Compromiso docente y de padres

Torassa ponderó el acompañamiento que hacen de la obra y el funcionamiento en general del colegio del staff docente y de los padres de los alumnos.

"Quiero destacar fuertemente el compromiso del equipo docente, que ha entendido cuál es la idea y hace su trabajo con la mejor dedicación, así como a los directivos y los padres. Los padres han manifestado, no todos por supuesto, su compromiso; lo han expresado diariamente y, si logramos que la escuela siga con este funcionamiento, vamos a tener más padres comprometidos con la escuela", indicó.

El entrevistado sostuvo la importancia que tendría lograr obtener el subsidio de DIPREGEP, que es la asignación que Provincia remita para el pago de los sueldos del personal, "que es lo que hoy hace el municipio y que representa una carga muy importante para la comuna".

Los que peinan algunas canas dicen que la Facultad de Agronomía empezó así: con el trabajo denodado de pocas manos, y con ausencias parciales del Estado ¿Es tan así?

- Absolutamente. Casi todas estas acciones hay que empezarlas así porque, si no, nunca empiezan. Si uno pretende tener todo armado para hacer el corte de cintas y nada más, es imposible. En eso estamos. Este es un proyecto que nos va a trascender a todos nosotros, inclusive a las direcciones políticas.

Respecto del perfil de la educación que se quiere dar, más allá de los contenidos curriculares de cualquier escuela secundaria y del agregado de los conocimientos sobre el quehacer rural, Torassa dijo que "los chicos de tercer año (presentes al momento de la entrevista en el predio donde se construye la escuela) vienen de hacer un aporte solidario a la Asociación de Equinoterapia, que es el apoyo a chicos con capacidades diferentes que, ayudados por el caballo, pueden lograr grandes avances. Eso es parte de lo que queremos inculcar; no sólo estudiar matemáticas y física, sino también salir formados como personas de bien".

Grisado

Apenas se produjo el arribo de EL TIEMPO al predio, un audaz alumno de la Escuela Secundaria Agraria evidenció sus intenciones de expresar aquello que le inspira la obra en construcción.

Ante la pregunta de este medio, lejos de "achicarse", Joaquín González, alumno del tercer año del establecimiento, afirmó que "es muy interesante ver lo que se ha hecho; esperamos que esto se pueda concretar lo más rápido posible, para que nosotros podamos venir a estudiar acá. Yo empecé en segundo año en esta escuela, porque me interesa todo lo que está relacionado con el campo, lo que me permitiría hacer una base de la carrera que quiero seguir, que es Ingeniero Agrónomo".

Agregó que "me gusta mucho los talleres y que los profesores siempre hacen lo posible para que nosotros podamos ver, en la práctica, cómo se realiza lo que vemos en la teoría, y que la directora siempre esté apoyando para salir adelante con la escuela. Ojalá que la gente no tenga miedo y colabore".

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