El intendente Inza y los sindicalistas municipales Omar Varela y Miguel Burgos. La puja salarial aún no se resolvió.Se concretó la denuncia penal contra el Intendente y el ex secretario de Finanzas. Cómo afectaría a la gestión. El presupuesto elevado al Concejo es superior en un 25 por ciento al anterior. No se definió la pauta salarial. Se aguarda la reacción de los gremios.
La semana caminó entre la formalización de la denuncia penal contra el intendente José Inza y el ex secretario de Hacienda Néstor Requelme por parte de los concejales del radicalismo y el Frente Amplio Progresista y la elevación del presupuesto 2013 al Concejo Deliberante. En el medio, el inusitado operativo de la AFIP junto a la Gendarmería en distintos sitios de la ciudad (algunos hablan de once otros de 17), incluido un estudio jurídico, en el marco de una investigación que se originó en Mar del Plata para desbaratar el negocio del IVA con las facturas truchas. Se suma también, en una suerte de síntesis, el reclamo de los gremios municipales por la cuestión salarial que aún no encontró un cauce luego de la frustrada reunión del consejo del salario.
Al Jefe Comunal se lo observó muy activo en estos días. El daño recibido por el intento de privatizar el cobro de deudas de tasas municipales aún no puede mensurarse por lo que, imperiosamente, necesita cambiar la agenda mediática. Más aún cuando dicha cuestión está ahora en manos de la justicia y sigue sobrevolando en el cuerpo deliberativo la creación de una comisión investigadora.
Seguramente es conciente de esto y el modo en que se resuelva marcará su gestión. A días de finalizar su primer año al frente de la Comuna, la política no da respiro y ya hay que ir armando la estrategia para el inminente 2013 con las cruciales elecciones legislativas.
El factor Requelme
El aprendizaje acelerado de gobernar suele regodearse de circunstancias agridulces. La clave es, primero, la comprensión de lo que pasa para poder cambiar lo que haya que cambiar, segundo tener un mecanismo de consulta que exceda los muros de la Comuna atendiendo a su falta de experiencia y tercero no perder nunca la expectativa frente a la sociedad.
Requelme no era cualquier funcionario. Era el funcionario estrella con un enorme poder y un manejo discrecional frente al resto de las áreas con gran incidencia en el Intendente. Sólo eso explica el despropósito de la meneada privatización de cobro de deudas por tasas. ¿El ex funcionario, el Jefe Comunal y uno de sus hijos estaban únicamente al tanto de todo el proceso plagado de irregularidades y que se visualiza como algo que ya venía con el moño puesto? Ni siquiera la mayoría del gabinete conocía del tema. Concretamente la denuncia de los ediles de la UCR y el FAP, con el patrocinio de los abogados Pedro De Luca y Daniel Pérez Guedes, señala "abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público y, eventualmente, estafa a la administración pública, cohecho y tráfico de influencias". Habrá que aguardar que hace el fiscal: si cierra la causa en una semana o se pone a investigar.
Si Inza pecó de ingenuo es porque no supo o no quiso escuchar otras voces, por fuera de dictámenes contradictorios de Legales de la Comuna. Lo que no evaluó es que los platos rotos los termina pagando él.
25, el número mágico
El presupuesto fue otro intérprete de la semana. Se elevó al deliberativo el viernes pero antes hubo una reunión del consejo del salario sin que se llegara a nada para enojo de los distintos gremios municipales que amenazan con medidas de fuerza.
La realidad es que el cálculo de gastos y recursos para el próximo año se presentó sin definir la pauta salarial. Sólo se anticipó que aumentará la antigüedad en un punto pasando al dos por ciento y tiene previsto un paquete adicional de cerca de diez millones de pesos. La salida inesperada de Requelme dejó todo a medio camino, más allá que éste no había avanzado demasiado en su elaboración.
Si la masa de presupuesto llega a poco más de 250 millones de pesos, indicaría, aproximadamente un 25 por ciento encima del anterior. Va en consonancia con el incremento de tasas que oscilaría en un 25 % para la urbana y un 35 % la vial. Se estima una coparticipación provincial de 104 millones de pesos y la recuperación del Fondo Educativo. El incremento de los salarios municipales podría andar entre el 22 y el 25 % más una suma en negro pero esto no se encuentra definido.
Un nuevo modelo en deuda
La Comisión de Presupuesto y Hacienda del Concejo en los próximos días comenzará a sacarle punta al proyecto presentado por el Ejecutivo. Siempre se ha dicho que el presupuesto es el diseño de una gestión pero que no siempre resulta lo que se imagina.
En su segundo año, la actual administración debería abocarse a reformas estructurales en el funcionamiento de la comuna. Una de ellas tiene que ver con la escasez de personal jerárquico de carrera frente a la voluminosa planta de funcionarios políticos y ni hablar de la masa de empleados bajo las diversas figuras de contratación. ¿Los salarios consumen más del 60 % del gasto? El dinero sale de un solo lado.
En relación al déficit con que terminaría el primer año del intendente Inza se habría frenado la tendencia en alza y hasta podría registrarse una leve baja. En cuanto a la deuda flotante también iría en esa dirección pero sin grandes variaciones en relación a los famosos 27 millones que dejó la administración del ex intendente Omar Duclós. De todos modos hay que aguardar el cierre del ejercicio para tener más certezas.
No sólo gastar, también pagar
La política de retener el pago a proveedores (algo que se acentuó en las últimas semanas) fue una clave en la gestión de Requelme pero antes o después esta ecuación salta. Como reflexionó un funcionario municipal: "una cosa es no pagar y otra es no gastar. Es como la tarjeta de crédito en algún momento te llega el resumen".
Para que se entienda. Si la decisión se limitó a tirar para adelante los pagos pero se siguió gastando igual o más, a la Comuna también le llega el "resumen de la tarjeta". Justamente, en esta urticante área de las finanzas el jefe Comunal debe definir el nombre que quedará al frente. Hoy está el secretario de Gobierno Héctor Bolpe quien recibió no sólo este "regalito" sino que tuvo que dar la cara en la interpelación en el Concejo por un tema que le era ajeno.
Los gremios están alertas ante la falta de definiciones y no se descarta para la semana que se inicia una movilización de algunos de ellos o que, de aquí a febrero, vuelvan las carpas.
Fin de año complejo, como para que el Intendente se vaya habituando al rigor que le marca el destino. En definitiva, una elección que él tomó y estará en él discernir la próxima estación de su futuro.


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