Fue como consecuencia del operativo de control sobre el tráfico vehicular que llevó adelante la Dirección de Tránsito. José Díaz, director de Inspección General, informó que “se controlaron en total 514 vehículos y se realizaron 215 muestras de alcoholemia que arrojó que 28 conductores tenían alcohol en sangre superior al permitido”.
El funcionario resaltó el acompañamiento en estos operativos de la Policía provincial y de la Dirección Provincial de Transporte.
En tanto el secretario de Gobierno, contador Paulino Rossi expuso por su parte que “es algo que no terminamos de entender, nuevamente rompimos los récords con 41 secuestros; la mayoría siempre por alcoholemia y por negarse a hacerse la alcoholimetría”.
El funcionario municipal confió que “estamos muy preocupados por esta situación porque los índices no bajan. Nosotros, como siempre lo decimos, no vamos a renunciar a los controles en la vía pública con respecto a la alcoholemia y vamos a profundizar aún más los controles hacia fin de año, porque sabemos que estas son épocas cíclicas; siempre aumentan los índices de alcohol positivo en sangre”.
El integrante del Gabinete municipal aseguró que “nos llamó mucho la atención esta cantidad de secuestros para esta altura del mes y la cantidad de alcoholemias positivas con un grado de alcohol muy altos en sangre y siempre en la mediana edad. Talvez en la sociedad haya ciertos prejuicios hacia los jóvenes porque creen que son los que en su mayoría manejan alcoholizados, pero no es así; las estadísticas nos dicen que la franja de infractores son de 25 a 35 años y con grados de alcohol muy alto en sangre. Seguiremos trabajando en prevención, pero mientras tanto vamos a ser muy duros en los controles”.
El Secretario de Gobierno informó que este sábado un automovilista destruyó un enorme cartel municipal que hace poco fue emplazado en la zona de la circunvalación. “Es una locura. A la velocidad que se está circulando en la ciudad es algo inaudito; sabemos que el alcohol es un factor determinante a la hora de ser más prudentes y son más propensos a este tipo de accidentes, pero vamos a seguir con los operativos de control en toda la ciudad los fines de semana porque es algo a lo que no vamos a renunciar. La vida y la seguridad de los vecinos de Río Grande es algo que nosotros priorizamos sobre todas las cosas y los controles de alcoholemia se van a seguir profundizando”.
Consultado si se le puede reclamar al conductor la reparación del daño causado a la propiedad pública, el titular de la cartera política municipal explicó que “es como si chocara otro vehículo, pero cuando una persona está alcoholizada, las compañías de seguro no se lo reconoce ni cubre porque es responsabilidad del conductor. Pero al margen de todo esto, todo lo que se arregle con dinero no sería un mayor inconveniente. Vamos a resguardar los fondos públicos pero lo que a nosotros más nos interesa es resguardar las vidas. Los controles no tienen un ánimo recaudatorio y ojalá nunca recaudemos por estas infracciones, pero es la comunidad la que debe tomar conciencia”.

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