El Gobierno debe dar esta semana una respuesta al reclamo salarial de trabajadores no profesionales. Al reclamo de los no profesionales se sumaron ahora los médicos con lo que se afectaron los servicios básicos.
otro niño por desnutrición, sino con la virtual paralización en los hospitales de los departamentos Orán y San
Martín.
Esta situación se produce en un momento crítico cuando el Ministerio de Salud de la Provincia había decidido volcar todo su esfuerzo para controlar este flagelo que desde comienzos de año causó estragos en las comunidades aborígenes, con un saldo de once decesos de pequeños de corta edad.
Para incentivar el trabajo de los profesionales, el Gobierno de la Provincia tomó la decisión de otorgar a
los médicos un incremento de 1.455 pesos, pero no lo hizo con el mejor de los criterios. Los enfermeros, el
personal de maestranza, los agentes sanitarios y otros se sintieron discriminados al haber sido dejados de la
do y resolvieron iniciar un plan de lucha.
Medida de fuerza
Se trata de una quita de colaboración de cuatro horas por turno en los hospitales de Orán y de tres en los de
San Martín.
Pero, más allá de la denominación, lo concreto es que la actividad en los nosocomios y, sobre todo, en los
centros salud del norte salteño está virtualmente paralizada.
En el caso de los médicos, la ruptura de este engranaje los dejó totalmente desguarnecidos, ya que para
desarrollar su labor necesitan de la colaboración de los enfermeros. Por ese motivo decidieron no concurrir a
prestar sus servicios en los centros sanitarios de la periferia. "La presencia del enfermero es vital, porque
mientras nosotros examinamos a los pacientes, ellos hacen las tareas complementarias, como curaciones de
heridos, inyecciones y otras", graficó una médica.
También es fundamental el trabajo de los agentes sanitarios, sobre todo al tratarse de una zona afectada por
la desnutrición, donde estos auxiliares cumplen el rol de detectores de cualquier patología.
"Me preocupa que no se estén haciendo las prerrondas, ya que los puestos de la periferia no están funcionando", advirtió Julio Moreno, gerente del hospital "San Vicente de Paul", de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán.
Ahora, en el departamento Orán la situación se agravó porque al plan de lucha se sumaron los médicos, con lo
cual se afectaron los servicios básicos de los hospitales. Los consultorios dejaron de funcionar y únicamente
se atienden las guardias de emergencias.
Advertencia
Moreno se reunió con los jefes de los servicios médicos y les advirtió que no pueden hacer paro. "Les dije
que van a tener que hacerse cargo de esta emergencia y el que no acate tendrá que renunciar", sentenció. El
gerente del hospital norteño calificó de difícil la situación y abogó por una pronta solución del conflicto. "Lo
peor que puede pasar es que se me muera un paciente; eso me preocupa, y mucho", reconoció Moreno,
quien está considerado como uno de los profesionales más comprometidos con la problemática sanitaria de
la zona.
Comentá la nota