La temática sobre seguridad y hechos de violencia fue convocante en la Facultad de Ciencias Sociales. La mesa de expositores explayaron el tema desde la perspectiva que manejan, y también tuvieron críticas hacia el tratamiento que le dan los medios de comunicación.
Los especialistas expusieron sobre los aspectos que les toca en dicha temática, pero no hubo charla debate tal como fue la propuesta hecha por los organizadores, la Agrupación Creando; y de tantas preguntas que pasó por escrito el público interesado, sólo tres fueron respondidas.
El aula 20 se vio colmada de asistentes, igual los pasillos laterales de ésta.
La temática indagó sobre la seguridad de las personas, la delincuencia, el rol de la justicia, los hechos de violencia y el enfoque de los medios de comunicación social, principalmente.
La mayor atención estuvo puesta en la magistrada Margarita Camus, jueza de Ejecución Penal de la provincia de San Juan desde 2007, quien trató “El rol de la Justicia, los hechos de violencia. Mitos y Verdades”.
Camus hizo una introducción del sistema penal, que va desde la producción de la ley penal hasta la actuación por parte de la policía cuando detecta o le adjudica a alguien la comisión de un hecho delictivo en el momento de la aprehensión; sigue el proceso penal, la condena, el cumplimiento de la pena en una cárcel del Estado y la posterior inserción social, inclusive. En todo ese universo -planteó la jueza-, hay que saber “cómo se denomina, cómo se estigmatiza y cómo se construye una realidad, que busca generar temor en la población, y frente a la instalación del temor no hay argumentos racionales para discutir”.
“Contra el temor o pánico que se genera, la racionalidad tiene poco lugar. Cuando se dice que todos los que cometen delito tienen salida transitoria, se instala una creencia frente a la medida que tome un juez”. En este sentido, le atribuye a los medios crear una realidad temerosa, porque pese a “la cantidad de horas en atender a los periodistas y a contestar preguntas estúpidas o intencionales, luego parece que -los periodistas- no entienden y tergiversan lo que decimos, porque tienen una sola mirada sobre el tema; entonces yo digo blanco y ellos publican que ella dijo blanco pero quiso decir negro”.
“Soy una funcionaria pública... yo no me escudo como una vieja escuela de que los jueces hablan por su sentencia. Yo todos los días dicto sentencia, pero yo tengo una obligación de explicar cuál es el marco legal, porque hay un desconocimiento absoluto sobre cuál es la realidad de las instituciones”, dijo y luego explicó que cuando como jueza clausura un pabellón por las condiciones de detención, se dice que ‘ésta loca quiere un hotel de cinco estrellas con la plata que pagamos los inocentes’; o ‘que quieren que le den sushi todos los días’.
“Aclaremos que como jueza la obligación primera es notificar el caso a la persona involucrada de cómo se resolvió su caso. Y por otra parte, ¿cómo se lo transmitimos a la sociedad?, a través de los medios de comunicación”.
Margarita Camus aseguró que “la puerta giratoria”, en el sentido de que el delincuente entra por una puerta y sale por otra, es un mito.
“Les doy datos reales, en este momento hay alojados en el penal de Chimbas 1.117 personas, de esas, 470 tienen sentencia -penados con sentencia firme-, las otras 647 son -de un modo eufemismo- procesados, porque técnicamente no han sido ni indagados.
La jueza agregó en su discurso que hay otro tema que no se habla y se agita. “Es el colapso de los juzgados penales, porque existe en la sociedad el pensamiento mágico de que el derecho penal va a solucionar todo; entonces todo se judicializa, y hechos que pueden tener otras soluciones desde un abordaje interdisciplinario, como por ejemplo, un conflicto de violencia familiar, se judicializa; y de que sirve darle un año de condena al ‘culpable’, si cumplidos 8 meses puede tener la libertad condicional, pero durante todo el proceso estuvo privado de su libertad y cuando le sale la condena, ya cumplió con la pena. Y mantener a una persona privada de su libertad es una privación ilegítima de la libertad, porque ni siquiera tiene decretada la prisión preventiva”.
También, desaprobó los hechos de violencia que la sociedad ejerce sobre delincuentes. “Hay que tener en claro que los ciudadanos no pueden creer que realizan un acto de justicia cuando cometen delitos en perjuicio de otro. Esto no tiene nada que ver con la legítima defensa. Los linchamientos en Rosario han desatado la campaña de decir es justificatorio el hartazgo que tiene la ciudadanía ante algunos hechos de inseguridad”.
Por ultimo, la magistrada habló sobre la reforma del Código Penal argentino.
“Más allá del mal que han hecho algunos candidatos para posicionarse políticamente, cualquiera que pueda ver las sucesivas reformas que ha tenido el código Penal, que está vigente desde 1921, tiene más de 900 reformas. Pero ahora se sabe que se convirtió en Frankestein. La estructura lógica que podía tener ese Código Penal se perdió absolutamente. Esto habla a las claras de la necesidad de contar con una reforma. Este código es necesario modificarlo, porque se ha convertido en un mamaracho, donde una persona, por ejemplo, tiene más pena por la quema de trigo en la pampa húmeda que una privación ilegítima de la libertad. Otro ejemplo, por el arrebato de una cartera le pueden dar más pena que por un homicidio. Es decir, hay un desfasaje que existe en el código, por lo tanto, la reforma es absolutamente necesaria”, afirmó Camus.
Otros temas
El profesor Carlos Fager, docente e investigador del Departamento de Comunicación social de la FACSO hizo un análisis sobre el rol de los medios masivos de comunicación en la percepción de la inseguridad. Y bajo la misma temática, el periodista Gustavo Martinez, de Radio Nacional, hizo hincapié en la falta de ética periodística, y en consecuencia, a la falta de responsabilidad social. “No hay que fogonear. Como profesionales hay que poner la verdad”, remarcó.
Por su parte, Viviana Meglioli, socióloga y directora de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia de San Juan, trató las políticas que se llevan adelante como herramientas para la inclusión social, centrándose en tres ámbitos integradores: la familia, el trabajo y la comunidad. Y el Estado interviene cuando falta uno de estos ámbitos. Y afirmó que actualmente, hay en el Nazario Benavidez 8 niños por delitos graves.
La licenciada Meglioli criticó también a los medios. “Nos pasamos gran parte del día respondiendo a los medios y vemos la irresponsabilidad de los medios. Nosotros tenemos medidas socioeducativas bastante aceitadas. Y eso nos ha permitido mantener desde hace varios años un promedio de 8 a 9 chicos con restricciones, pero los medios hacen creer que cada vez hay más menores delincuentes. Con qué responsabilidad tratan la noticia”.
Luego, María Daniela Puebla, licenciada en Trabajo Social, docente de la FACSO expuso “La seguridad ciudadana desde la mirada criminológica”.
haciendo la diferencia entre victimización real y sentimiento de inseguridad.
Al final, uno de los integrantes de la organización puso en evidencia la ausencia de autoridades de la Facultad de Ciencias Sociales. Vale acotar, que en la mesa de expositores no hubo presencia de algún referente de las fuerzas de seguridad, como podría haber sido la del jefe de policía de San Juan para que brinde datos sobre los hechos delictivos denunciados en las distintas dependencias.

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