Según la Came, Río Cuarto tiene 52 puestos de venta callejera o informal

Según la Came, Río Cuarto tiene 52 puestos de venta callejera o informal
Un informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa indica que hay un comercio irregular por cada 2.972 habitantes. Críticas al Municipio por la incompleta erradicación de la venta ambulante

Un informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came) indica que Río Cuarto tiene 52 puestos de venta callejera o informal. Esto es, un comercio irregular cada 2.972 habitantes. De todos modos, la ciudad está mejor posicionada que otras jurisdicciones, como Villa María (1 cada 2.264 habitantes), Córdoba (1 cada 1.033) o Venado Tuerto (1 cada 2.551).

Came efectuó el relevamiento en marzo pasado, sobre 295 ciudades del país, y detectó la presencia de 470 ferias de venta ilegal y más de 11.500 “manteros”. Según la cámara, en esos 30 días, el comercio informal generó un movimiento de dinero por 1.430 millones de pesos.

Para Armando Becerra, secretario del Cecis, el relevamiento de la Came evidencia que Río Cuarto “está relativamente bien posicionada en comparación con otras ciudades”.

Becerra valoró el esfuerzo del Municipio para erradicar la venta informal, y ponderó que se les hayan ofrecido a los trabajadores varias opciones de formalización, “incluso cuando supone sus costos”.

Sin embargo, aunque reconoció el esfuerzo de los funcionarios que lo encararon, admitió que el esquema que se aplicó “tiene dificultades”.

“Vemos que han aparecido nuevos actores en la venta cellejera, por eso decimos que hay que ponerle un punto final. Hay que combatir de nuevo la informalidad”, señaló.

Por último, sostuvo que la venta callejera genera inequidad fiscal y hace que la economía formal tienda a perder formalidad para competir. “Además, los productos de la informalidad vienen del contrabando”, apuntó.

Críticas de la oposición

Por su parte, el concejal del Encuentro Ciudadano Eduardo Scoppa, quien oportunamente propuso una salida gradual al problema de la venta ambulantes, fue crítico con el programa municipal para erradicar la actividad de las calles.

“Ni siquiera se puede hablar de fracaso en la política, porque no hubo gestión ni seguimiento”, afirmó Scoppa. “Hubo una ordenanza de prohibición de la venta en la vía pública, pero en esto no existen milagros”, agregó, en alusión a que hacían falta medidas complementarias.

“Las que fallaron son las soluciones mágicas, simplistas. Además, no hubo medidas concretas”, sostuvo el edil opositor. En el mismo sentido, subrayó que la problemática de la venta ambulante no se resuelve con ordenanzas, sino “con gestión”.

Scoppa recordó que el comercio informal es un problema en todas las grandes ciudades del país y del mundo. En este sentido, sostuvo que “un objetivo realista hubiera sido reducir la problemática, evitar que siga proliferando, pero hoy ocurre lo contrario: se incrementó la venta ambulante y está más desordenada”.

Por su parte, Carlos Brancher, titular de la Cámara Mercantil del Cecis, rescató la idea de la Feria El Progreso pero admitió que no funciona bien.

“La feria anduvo muy bien al principio, pero luego hubo muchas chicanas políticas y por eso terminó fracasando. La feria fracasó por la mezquindad política de la oposición. La terminaron volteando”, señaló.

Por último, Brancher admitió que la mayoría de los puesteros volvieron a trabajar a la calle. “Incluso, algunos tienen puestos en la feria y en la calle. Es decir, en los dos lugares a la vez y esto es absolutamente ilegal”.

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